Errores de guion comunes y sus soluciones

Nadie es infalible. Todos cometemos errores tontos al escribir un guion. Hay distintos motivos:

  • Inmadurez del guionista para tratar según qué temas
  • La dificultad del material.
  • No se ha empleado un método de escritura. Parece una obra escrita al azar.
  • Una corrección deficiente.
  • El agotamiento que impide la atención en los detalles.

Sea cual sea la causa, hay soluciones sencillas para corregir estos errores.

Errores de guion

No está claro de qué va la historia

Demasiadas tramas, por lo general en paralelo, sin un tema común ni género definido… y que nunca llegan a un fin o concluyen de manera satisfactoria.  

Ante la confusión, conviene aparcar la historia un tiempo y retomarla con la cabeza fría.

Puedes agrupar tramas afines por género o tema y descartar las que que se aparten del tema común. Pueden inspirar Short Cuts (Carver como nexo), Magnolia (la casualidad como nexo) o Love Actually (el amor en los tiempos modernos).

Demasiados personajes

Hay guionistas que creen que cuantos más personajes, más animado será el guion. Escriben sobre la opresión de los trabajadores de una fábrica de metal y dan voz a los 32 operarios… sus esposas y sus hijos. Todo en 80 páginas.

Recordemos las viejas películas de catástrofes con cientos de actores con unas líneas de diálogo cada uno: ¿nos importan? (Los productores esperaban que la fama de las viejas estrellas bastaría).

Al escribir sobre una fábrica o un instituto de secundaria o la planta de urgencias de un hospital conviene escoger a cuatro o cinco personajes que representen lo que queremos contar.

Flashbacks y voz en off explicativos en lugar de dramáticos

Los guionistas tienen urgencia por presentar a los personajes o se sienten incapaces de desarrollar las escenas y recurren a la voz en off y el flashback más para salir del paso que con una intención dramática.

Estos recursos son útiles para los protagonistas cuando apenas tienen contacto con otros personajes. Pero esto pocas veces ocurre.

Reacciones incoherentes de los personajes

Parece que los personajes no se escuchan ni se ven los unos a los otros ni son conscientes del mundo que les rodea:

  • Un hombre con la cara sangrando llega a casa y su esposa al verlo le pregunta, con toda la calma del mundo, si quiere café y bizcocho de plátano. Él cuenta que ha tenido un accidente. Ella le dice que se siente en el sofá, que le traerá el café…  Ni dice que llamará al médico ni dice deja que te limpie la sangre.
  • Una mujer coge el teléfono y le cuentan que un primo de su marido —al que no conoce— ha muerto. Ella llora y grita clamando al cielo como si hubiera fallecido el mismo marido: «¿Por qué señor, porqué?»
  • Un empresario frío y calculador acaba de conocer a un ludópata en un casino. El empresario sabe que su nuevo amigo es ludópata. Y esa misma noche, da al ludópata un maletín con un millón de euros para que haga unos negocios.

¿Son estas reacciones normales? ¿Cómo solucionar esto? Conviene ponerse en la piel del personaje. Nosotros somos el marido, la mujer, el banquero, la ludópata, el santo y el asesino, la víctima y el verdugo…

Interpretamos a los personajes para que reaccionen con coherencia. Y si sus reacciones son atípicas, tenemos que mostrar por qué.

Si un hombre llega sangrando a casa y su mujer le ofrece café que no sea por error. Ella debe padecer algún trastorno mental (información que el guion debe ofrecer antes o poco después). También pudiera ser que es la causante del accidente para cobrar un millón de dólares… Y está riéndose de su marido malherido.

Contar lo que va a pasar… y que pase

La vida es aquello que te sucede mientras haces otros planes.

JOHN Lennon

La frase de John Lennon se aplica se aplica a la escritura de ficción. A los personajes les ocurre como a ti y como a mi: hablan de sus planes, pero nunca salen igual (o no salen).

Si un personaje comenta sus planes o sus soluciones… y estos salen a pedir de boca, ¿dónde está la gracia? Para esto, mejor que no diga nada, y así puede sorprender con sus actos.

A esto lo llamo la teoría del atraco.

La teoría del atraco

Cuatro tipos se reúnen para planear el robo de un Monet del Museo Thyssen de Madrid.

Tenemos dos opciones de guión: Contar al espectador los detalles del robo o callarnos.

Si contamos los detalles del robo, cuando llega la hora, no sale como estaba previsto. Aparecen obstáculos: nuevos vigilantes con otras rutinas, el sistema de seguridad ha cambiado, uno de los asaltantes no aparece o cae enfermo en el último minuto, un atasco impide la llegada de un miembro clave… Además, si contamos los detalles del robo sorprendemos al espectador dos veces:

  1. Con la exposición de un plan brillante.
  2. Desbaratando el plan. Esto obliga a los personajes a improvisar sobre la marcha.

Si los personajes cuentan sus planes, estos no salen bien o lo hacen superando obstáculos inesperados.  

La TEORÍA DEL ATRACO se aplica en cualquier situación:

  • El plan para seducir a la vecina no funciona o sale de otra manera.
  • Los planes del fin de semana se estropean.
  • La detención del malo no sale como se ha planeado.
  • La reunión / la fiesta / la boda preparada con detalle acaba mal.

Así es la ficción. Así es la vida la mayor parte del tiempo… Improvisar sobre la marcha…

¿Hay casos en los que se pueden contar los planes… y que salgan como están previstos? Cuando los planes no forman el núcleo dramático sino que de ellos se deriva el drama. Por ejemplo:

ESCENA 1

—Aquí tiene, Bond, pasajes para Italia. En Venecia recibirá instrucciones.

ESCENA 2

Bond en góndola.

Si Bond debe ir a Venecia no sería buena idea desbaratar el plan de viaje. La acción están en Venecia. Otra cosa será que los secuaces del villano quieran impedir que Bond reciba instrucciones.

Pasar de puntillas por las escenas claves

Hay guionistas que se quitan de enmedio escenas que requerirían mucho trabajo.

El protagonista huyó con el dinero de la familia. Regresa al pueblo después de 20 años, llama a la puerta… Y en la escena siguiente come paella con los padres y los hermanos.

¿Acaso entre una escena y otra no hay resentimientos, reproches, ajustes de cuentas o chantajes sentimentales?

Todos los personajes hablan igual

Un niño, una psicóloga de Harvard, un señor de 80 años, un adicto a las tecnologías… ¡Todos hablan igual! Los mismos giros lingüísticos, la misma jerga, la misma cultura popular… Hablan como el guionista.  

¿Solución? Unos personajes requerirán prestar oído a como habla cada persona; otros, documentación; otros, simplemente, ponerse en la piel del personaje (como trabajan los actores). Por supuesto, si uno de tus personajes es un aborigen de Australia o una señora de Nepal, y uno no ha estado allí… ¡hay que cambiarlo!

Entradas forzadas en las escenas

Escenas que comienzan con muletillas: Por cierto, casualmente, qué fue de menganito, qué me dices de, pasaba por aquí… O comienzan por el final de un chiste u otras fórmulas forzadas para llegar a la acción o el drama.

Soluciones simplonas

Escribir guiones es, casi siempre, meter a los personajes en líos. Por esto debemos preguntarnos antes de salir de una escena:

¿Qué es lo peor que le puede pasar al personaje?

METE A TU PERSONAJE EN PROBLEMAS. PIENSA EN EL POBRE COYOTE.

La mayoría de los guionistas de guion tiene claro esto, pero a veces proponen soluciones sin chispa para salvar a los personajes o solucionar un dilema:

  • El policía que detiene al protagonista es un amigo al que no ve hace 20 años. El policía lo suelta por los buenos tiempos.
  • La chica sin dinero encuentra a un taxista amable que la lleva al aeropuerto a toda leche porque a él le gustan los finales felices.
  • La chica que se debate entre Pepe y Juan regresa a casa y encuentra a Pepe en la cama con la mejor amiga. ¡Dilema resuelto! Qué solución tan penosa.

¿En qué año estamos?

—Ellas se pasan todo el día intercambiándose emails —dice el alumno.

—¿En qué año estamos?

—¿Eh…? ¿En 198… y algo?

—¿En los 80 se enviaba la gente emails?

… Conviene tener cuidado con las historias ambientadas en décadas recientes. El público no repara tanto en los anacronismos de hace 500 años.

El guion debe ajustarse a la tecnología, la jerga y los conocimientos de la época que retrata (que muchos recuerdan más o menos). Sin embargo, pocos repararán si existía la rueda en una historia ambientada 5000 años antes de la Era Común.

Astérix & Obélix: Au service de sa Majesté (2012)
ASTERIX Y OBELIX AL SERVICIO DE SUS MAJESTAD

Los anacronismos son aceptables en la comedia, los mundos fantásticos o la ciencia ficción (los viajes al pasado).

¿En qué época está ambientada Asterix y Obelix al servicio de su majestad? Qué importa. Nos reímos con la parodia entre el Londres sesentero y el victoriano. Y aceptamos los artilugios fantásticos creados por Doc en el Oeste de Regreso al futuro.

Primero Sandra, luego Sara, luego Sabrina

Los personajes cuyos nombres comienzan por la misma inicial tienen la manía de ser confundidos… por el guionista. Sandra en la página 5 es Sara en la página 18… Incluso nombres que empiezan por M y por N tienen este problema.

¿Acaso no hay personajes con el mismo nombre? Muchos, pero el público los distingue en pantalla; en papel, es complicado. Por esto conviene darles un apellido o un apodo: Sandra cirujana y Sandra policía, por ejemplo.

¿Que edad tiene el personaje?

Diana está en la escuela en una escena, en la siguiente en una cama en un asilo y luego tiene un bebé en brazos en la playa. ¿Qué edad tiene en cada momento? ¿Niña, adolescente, joven-adulta? Ni siquiera intuimos cuánto tiene en el asilo. Conviene indicar en cada escena qué edad tiene así:

DIANA A LOS 15

DIANA A LOS 80

DIANA A LOS 32

También es importante amoldar el lenguaje a la edad y la época en la que está para evitar que el personaje hable a los 40 como a los 15, a no ser que el personaje no tenga la posibilidad de madurar como Forrest Gump.  

Personaje árbol

Un personaje entra en una habitación y allí está otro que no está claro qué hace:

INT. CASA ANA Y PEPE -DÍA

ANA entra con su maletín de falsa piel.

ANA
Cariño, ya estoy en casa.

PEPE
¿Llamamos al chino?

¿Qué hace PEPE cuando llega ANA? ¿Ve la tele? ¿Macramé? ¿Juega con el gato? ¿O acaba de materializarse en el salón? Una técnica para solucionar este error es ponerse en los zapatos de un detective en la escena de un crimen.

¿De qué vive el personaje?

Un personaje comparte piso con otros o tiene un estupendo estudio para él solo, pero no sabemos cómo lo paga. Ni una mención a su trabaja, a si recibe dinero de los padres, si le tocó la lotería, si trafica con drogas… Quizá por eso, muchos guiones tienen como protagonista a un escritor o un guionista. Es un forma cómoda y chapucera de quitarse el problema del dinero de encima.

¿Invierno o verano?

En ocasiones se cuelan en los guiones momentos como éste:

EXT. AZOTEA -DÍA

Estamos a finales de noviembre.

ANA toma el sol en bikini sobre una toalla y wasapea.

ANA
Mmm. Esto es vida, hermanita.

Podría ser si Ana está mal de la cabeza, pero lo más probable es que se trate de un error. En las reescrituras, hay escenas que se mueven arriba y abajo, restos que quedan de otras parcialmente eliminadas… Así se mezclan cosas de invierno y de verano. Esto se soluciona leyendo con tranquilidad el que consideremos último borrador.

Método para corregir un guion

Una buena idea es imprimir el guion. El papel y la tinta resaltan los errores de guion como el rojo de los semáforos resalta en la noche. Por esto, si puedes imprimir tu trabajo, ¡hazlo!

La conclusión es que muchos errores de guion se corrigen cuando nos levantamos de la silla o el sofá y pensamos como actores en un escenario.

Análisis de guion

Tu guion no es una tuerca

No tiene que ajustarse a una fórmula

Es una pieza única

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