Cómo escribir escenas de lucha: La princesa prometida

¿Cómo debemos escribir las escenas de lucha? ¿Detallamos cada golpe, cada salto? William Goldman nos inspira.

Lee incrustado en un vídeo cómo Goldman escribió la lucha a espadas en La princesa prometida entre Iñigo Montoya y el Hombre de Negro.

Observamos que gran parte del texto de Goldman fue respetado.

El novelista que Goldman lleva dentro reluce en las descripciones del tono de la escena y los estados emocionales de los personajes durante el combate.

IÑIGO
¿Ya estás listo?

HOMBRE DE NEGRO
Lo esté o no, has sido más que justo.

IÑIGO
Pareces un buen hombre. Lamentaré matarte.

HOMBRE DE NEGRO
(alejándose unos pocos
pasos, desenvainando su espada)
Pareces un tipo decente. Odio
morir.

IÑIGO
¡Comencemos!

Y con esta palabra…

CORTAMOS A

LOS DOS

Y lo que iniciamos ahora es una de las dos más grandes luchas con espadas en las películas modernas (la otra pasa más tarde) y desde el principio se ve diferente.

Porque ninguno de los cruces de espada son una porquería “en guardia”.

No, lo que tenemos aquí son dos hombres, dos atletas, y parecen demasiado lejos de dañarse, cada vez que uno hace un ataque, el otro lo contrarresta, y hay silencio, y se mueven en círculos.

CORTE A:

LA ESPADA DE SEIS DEDOS

esquivando aquí, esquivando allí y atacando…

INIGO
(maravillado)
Estás usando la defensa de Bonetti contra mí, ¿ah?

HOMBRE DE NEGRO
Me pareció apropiado, teniendo en cuenta
el terreno rocoso.

IÑIGO
Naturalmente, esperas que ataque con Capo Ferro.

Y él cambia su estilo ahora.

HOMBRE DE NEGRO
(haciendo lo mejor que puede)
Naturalmente…
(Cambiando de repente de nuevo)
pero Thibault anula
Capo Ferro, ¿no verdad?

Se posa en el borde de una ruina del castillo elevada. No tiene a dónde ir, salta a la arena.

Iñigo lo mira fijamente.

IÑIGO
A menos que el enemigo haya estudiado Agrippa

Y ahora, con la gracia de un atleta olímpico, Iñigo vuela desde el filo,
da un salto mortal por encima de la cabeza del Hombre de Negro, y aterriza frente a su oponente.

INIGO
Yo lo hice.

Los dos hombres están casi volando sobre el terreno rocoso, nunca pierden el equilibrio, nunca llegan a tropezar; la batalla se enfurece con una elegancia increíble, primero gana ventaja uno, luego el otro, y por ahora, está claro que estos dos atletas son más que eso…

Son dos espadachines legendarios y están en su mejor momento, uno es Burt Lancaster en El temible burlón luchando contra Errol Flynn en Robin Hood y luego, increíblemente, la acción se vuelve incluso más rápidA que antes.

IÑIGO
(feliz como una perdiz)
¡Eres fantástico!

HOMBRE DE NEGRO
Gracias. Trabajé duro para ello.

El precipicio está muy cerca ahora. Iñigo está continuamente siendo forzado hacia él.

IÑIGO
Admito que eres mejor que yo

HOMBRE DE NEGRO
Entonces, ¿por qué sonríes?

A pulgadas de la derrota, Iñigo es, de hecho, todo sonrisas.

INIGO
Porque sé algo que no sabes.

HOMBRE DE NEGRO
¿Y qué es?

HOMBRE DE NEGRO
¿Y qué es?

INIGO
No soy zurdo.

Cambia la espada de seis dedos a la mano derecha e inmediatamente cambia el rumbo del combate.

CORTE A:

EL HOMBRE EN NEGRO

sorprendido, hace todo lo posible para mantener a Íñigo junto al borde del acantilao. Pero no sirve. Lentamente al principio, comienza a retirarse.

Ahora, más rápido, Iñigo tiene el control y el Hombre de Negro se desespera.

HOMBRE DE NEGRO
¡Eres increíble!

CORTE A:

IÑIGO

y la espada de seis dedos casi invisible como él, aumenta su ataque, luego cambia rápidamente de estilos.

IÑIGO
Debería… después de veinte años.

Y ahora el Hombre de Negro se estrella contra un muro de piedra, apresado bajo la espada de seis dedos.

HOMBRE DE NEGRO
(gritando)
Hay algo que debo decirte. Tampoco soy zurdo.

Cambia la espada de manos, y al final la batalla es completamente distinta.

El tono y las intenciones de William Goldman son distintos a los de Tarantino en Kill Bill. Goldman no necesita resaltar la sangre ni el sufrimiento. El tono es el apropiado para el género de aventuras.

¿Cómo podemos construir una escena similar? Escribir directamente en el ordenador quizá no sea buena idea. Conviene cerrar los ojos e imaginarse en el lugar como Poirot en la escena de un crimen. El papel y el bolígrafo ayudan.

➠ Lee el guion original de La Princesa Prometida (en inglés).


Hazme feliz: comparte

Este blog usa cookies para mejorar tu experiencia de navegación Política de privacidad