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El único truco que necesitas para ser creativo

Creatividad: Siempre decir sí

El único truco que necesitas para ser creativo es: no mates las ideas que apenas se asoman al mundo. Compórtate con las ideas como el actor en una clase de improvisación.

Sheldon necesita clases de interpretación. (The Big Bang Theory 4×14: El catalizador dramático). Penny acepta a su pesar. En la primera y posiblemente única clase tiene lugar este diálogo:

(Diálogos transcritos)

INT. PISO DE PENNY -DÍA

(En las clases de interpretación PENNY finge que habla por teléfono y que es la dueña de una zapatería).

PENNY
Hola, ¿puedo ayudarle?

SHELDON
Querría un helado de yogurt,
por favor.

Sheldon desconcierta a Penny. ¡Están en una zapatería!

PENNY
¿Yogurt?

SHELDON
Sí.

PENNY
De acuerdo, claro. Afortunadamente
vendemos zapatos y yogures.

SHELDON
¿De verdad?

PENNY
Sí. Mire el cartel…
(señalando un cartel
imaginario)
… y recuerda, la improvisación es
decir siempre que sí.

(Lástima que Penny aparcara su sueño. Perdonemos esto igual que perdonamos a los deportistas drogodependientes que protagonizan anuncios contra las drogas).

Las-reglas-de-la-improvisación
The Big Bang Theory. Penny y la regla fundamental de la improvisación

Penny recuerda una vieja lección, también para guionistas: a veces matamos las ideas antes de que nazcan.

  • El yo-creativo dice «cocineros extraterrestres» o «kellis detectives» o «ahora mete la cabeza en la sopa», y el yo-censurador dice «absurdo».
  • Dos o más guionistas se rebaten las ideas en una tormenta creativa.

Las peores ideas tenidas en una mala tarde pueden convertirse en oro como nos demuestra Gabriella Campbell en Cómo convertir ideas mediocres en ideas extraordinarias.

Quizá con el trabajo ya avanzado tengamos que asesinar una idea a la hemos tomado cariño pero no encaja en el plan general como señala William Faulkner y repite Stephen King: «Kill your darlings».

Cuánto hubiera podido hacer de no haber sido un asesino de ideas infantes. Y es que en los primeros años, apenas escuchaba a los demás… ni me escuchaba a mí.

Ahora prefiero escuchar.

También, por fuerza tengo que hacerlo con los talleres de guion. (Mi regla no es desalentar a las personas sino sacar el máximo partido a ideas que en muchos casos están en un logline difuso).

Al ponerse en estado receptivo, uno descubre cosas como que la manera de romper un sobre de azúcar es un reflejo de la personalidad.

Igual que uno se da cuenta de lo que pasa en una reunión familiar o de amigos cuando mira a los demás en vez de hablar o mirar al móvil.

Hay que distinguir a la musa que escupe palabras o imágenes, de la musa que lo ordena todo y lo pone bonito. Cada una tiene su momento. A la primera hay que permitirle que lo ensucie todo. Los cortes de pelo se hacen en cabezas con pelo, no en cabezas calvas.

En una tormenta de ideas se suele dar un curioso fenómeno: dos ideas que, consideradas de manera aislada, son un disparate, juntas pueden ser una genialidad. Por eso hay que apuntar una mala idea. Esto último es especialmente útil cuando se trabaja en comedia.

PACO LÓPEZ BARRIO

NO MATES LAS BUENAS IDEAS

NO DIGAS «QUÉ ABSURDO»

DI

¿POR QUÉ NO?

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Publicado en Reflexiones sobre la escritura
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