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Cómo empezar una escena

¿Cómo empezar una escena? Con elegancia o con brío o de manera abrupto… Lo que requiera la historia o el momento. Pero la entrada no debe ser torpe.

El cine tiene la naturaleza de los sueños.

Comenzar una escena
Origen. Imagen: Fox.

COBB (DiCaprio)
Te preguntaré algo. Tú nunca recuerdas
el principio de un sueño, ¿verdad?
Siempre te ves de repente ahí, en medio.

ARIANNE (Ellen Page)
Sí, supongo.

COBB
Entonces, ¿cómo hemos llegado aquí?

ARIANNE
Bueno, acabamos de venir de…

COBB
Piensa, Ariadne. ¿Cómo llegaste aquí?
¿Dónde estás ahora?

COBB
¿Estamos soñando?


Las palabras de Cobb (DiCaprio) describen los sueños pero también la naturaleza del cine clásico. Elude transiciones, las partes están unidas por la magia más que por la lógica.

Para que nuestras escenas funcionen como en los sueños podemos escribirlas entera y desechar los comienzos. In medias res como recomienda William Goldman. Pero entrar in medias res no significa entrar de manera forzada. Esto se nota mucho. Lo veremos abajo.

Maneras forzadas de comenzar una escena

Con un chiste incompleto

La escena abre con un grupo de personas donde un tipo jocoso acaba una frase: «… ¡Y píntalo de verde!». Todos ríen. Incluso el protagonista. ¿De qué se ríen? (Hasta hay guionistas que omiten el final del chiste y abren con las carcajadas).

A continuación llega un personaje que se dirige al protagonista: «Quiero que conozcas a alguien», «quiero enseñarte algo» o «tenemos que hablar».

¿Qué nos dice esta escena? Que parece que los personajes se divierten pero no que el guionista sea divertido. Es una forma efectiva, sí, pero poco elegante de conducirnos a la acción.

Es este caso es más elegante e interesante comenzar con X y Z iniciando la conversación privada.

El periódico

Un personaje lee en voz alta un periódico o revista y comenta la noticia.

«El príncipe Hanks se casa… ¿Recuerdas el día que nos casamos?», dice la ella.

Él no lo recuerda o lo recuerda de otra manera. Pelean. Es un recurso pobre, propio de escenas de matrimonio para mostrar qué mal se llevan los personajes.

Sí es elegante que un personaje abra un periódico y encuentre una noticia que le afecte o una pieza de información que permita avanzar la acción: Sherlock Holmes abre el Times y encuentra un crimen extravagante.

Por cierto, ¿qué pasó con…?

Una pareja, dos amigos, dos colegas en el trabajo comen o miran la tele o van en coche en silencio y uno suelta: «Por cierto, ¿qué pasó con…?» (A veces el «por cierto» llega tras la carcajada de un chiste incompleto).

Un guionista-productor me comentó que un productor despedía a los guionistas que escribían «por cierto». No me lo creo. Quizá me advertía de lo que no quería.

Preguntas a bocajarro

Una pareja, dos amigos, dos colegas en el trabajo comen o miran la tele o van en coche en silencio y uno suelta: «¿Crees en Dios?» o «¿Qué piensas del aborto?» o «Crees que los homosexuales deben contraer matrimonio?»

Estas son preguntas torpes para conocer qué piensan los personajes sobre determinados temas y tenerles simpatía o antipatía.


Si necesitas ayuda con la escritura o reescritura de tu guion, puedo ayudarte.

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Publicado en Cómo escribir