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Alumnos de guion como protagonistas de las historias

Hay alumnos de guion que se niegan a que sus personajes tengan defectos, dudas morales e incluso pequeños vicios. Apoyar una causa (de derechas o de izquierdas) sin cuestionarla o el miedo a ser confundido con el protagonista, pueden dar lugar a historias aburridas.

Tres casos (basados en guiones auténticos)

1. El protagonista es el alter ego del guionista

ARGUMENTO: Dos buscadores de setas encuentran una mochila con 10.000 euros. Uno dice: “Tenemos que entregar esto a la policía”. El otro está de acuerdo. Durante el camino de regreso creen que alguien les persigue. Llegan al puesto de la Guardia Civil. Fin de la historia.
—Falta conflicto —dijo el profesor de guion—. No me creo que dos tíos encuentren 10.000 euros en el bosque y NINGUNO se plantee quedárselo. Al menos uno quiere quedarse con el dinero.
—Yo es que soy buscador de setas –dijo el alumno.

2. El guionista y su causa

ARGUMENTO: Un grupo ecologista se opone a la creación de una central nuclear.
—No sé qué puede pasar ahora —guionista.
—¿Los miembros pagan una cuota? —dijo el profesor.
—Claro, para mantener la campaña contra la central, la página web, los viajes para hablar con el ministro…
—Por ejemplo, puede que algún miembro del grupo quiera quedarse con ese dinero…
—No.
—… o aprovecha el grupo para fines personales.
—No me gusta. En el grupo todo el mundo está por la causa.

3. El guionista quiere dar un mensaje al mundo

ARGUMENTO: El protagonista considera que la sociedad es alienante y crea monstruos. Es atracado a punta de navaja por dos delincuentes adolescentes y recibe una serie de navajazos que lo envían al hospital. Cuando la policía le pide que identifique a los culpables, no lo hace. Más adelante, comenta a su amigo que “la cárcel no sirve para reinsertar» y está convencido de que con su actitud ha dado una nueva oportunidad a esos menores. Fin de la historia.
—No me creo al protagonista —dijo el profesor.
—Mi personaje es así —dijo el alumno.
—¿Qué harías si yo ahora destrozara tu coche a martillazos?
—¡Hombre!

Dudar en la adversidad es humano

Algunos guionistas adoran los personajes como Atticus Finch (Gregory Peck) de Matar a un ruiseñor. Un personaje como Atticus no es un error. El problema aparece cuando el personaje se enfrenta a situaciones que podrían hacer tambalear sus ideas y, sin embargo, permanece inalterable. Es cierto que algunas personas refuerzan sus convicciones ante la adversidad o son demasiado perezosas para cambiar, pero el momento de DUDA es HUMANO, es NECESARIO. Si no hay dudas, no hay historia.
Y Atticus tiene dudas.
 

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Publicado en Reflexiones sobre la escritura

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