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El asesino serial en doce tópicos

El estrangulador de Bostón

La mayoría de los asesinos seriales del cine más reciente parecen sacados del mismo molde. El guionista cree que el malo produce más terror cuando sus características destacan sobre el común de la a población. Con esta premisa sólo se consigue una acumulación de tópicos.

Doce tópicos del asesino serial

1. El malo es un experto jugador de ajedrez.
2. El malo suelta un par de frases en latín para demostrar su inteligencia superior.
3. El malo tiene un original de un pintor francés en un saloncito y le gusta que se sepa: “Un Cézanne. Es el original; en el Louvre tienen la copia”.
4. El malo entiende de vinos sin mirar la etiqueta.
5. El malo es capaz de recitar párrafos enteros de Milton, Schopenhauer, Nietzsche…
6. El malo es impotente, tiene un trauma infantil, envidia la familia de los demás o sencillamente lo hizo porque pudo…
7. El malo habla sobre la relatividad del bien y del mal para justificar sus acciones.
8. El malo se enamora de la investigadora.
9. El malo es narcisista y quiere que la policía admire su inteligencia; por eso deja pistas.
10. El malo lanza amenazas veladas con tono interrogativo: “¿Ha pensado alguna vez en las nectarinas?”. A continuación el policía ordena buscar a los productores, distribuidores y vendedores de nectarinas…
11. El malo es una persona tan inmunda que mata al perro de la víctima.
12. El malo tiene prestigio social. Nadie sospecha que una persona de su posición asesina pelirrojas con sobrero azul.
… Con esta lista no se construye un malvado convincente. Estos tópicos también afectan a la mayoría de los villanos del cine actual, sean asesinos seriales o tiburones de la bolsa.
Desayunamos con noticias de crímenes atroces cometidos por gente tan corriente como nuestros vecinos. Lo terrorífico no es que el malo tenga una inteligencia superior sino carecer de personas y medios para atraparlo. Rara vez funcionan las películas construidas sobre un malo de escuadra y cartabón. La mayoría de las películas basadas o inspiradas en asesinos reales (gente anodina) siguen cautivando a quiénes se acercan a ellas: Impulso criminal, A sangre fría, El estrangulador de Bostón, Zodiac… Lo terrible de estas películas es que nos acercan a monstruos que caminan entre nosotros, no sobre alfombras persas.

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