La escena cobarde: lo que no pasó

X mata a Z. Saltamos. No los esperábamos. Pensamos que la historia se complicará y mucho, pero la siguiente escena es un jarro de agua fría. Nos muestra que X no ha matado a Z. El crimen era el pensamiento de X.

Esta clase de escenas parece estar de moda. Escenas cobardes. Acogen decisiones radicales de los personajes que no cuajan. Matar o provocar un incendio o lo que sea que no esperábamos del personaje. Parece que el guionista o el director o el productor o todos quieren buscan exaltar o sorprender al público dentro de historias trilladas.

¿Por qué son cobardes?

Si las escenas no mostraran pensamientos sino realidades (dentro de la ficción) se abrirían abismos a los pies de los personajes. Se rompería en muchos casos las películas por la mitad. ¡Joder lo que ha hecho!

Sin embargo es más cómodo seguir con un plan trazado que explorar. Es un engaño al público.

Guion vs. Imágenes: La princesa prometida

Un fragmento de guion de La Princesa Prometida escrito por William Goldman frente a las imágenes.

Lo interesante es cómo el novelista que Goldman lleva dentro reluce en las descripciones de los estados emocionales de los personajes y del tono de las escenas.