Perdonen por hacer reír

Mauricio ColmeneroEn las últimas series de Estados Unidos los personajes piden perdón cuando hacen chistes que pudieran ser considerados racistas o xenófobos. ¿Deben pedir los guionistas perdón por hacer reír?

Una ponencia sobre la figura masculina en las series contemporáneas españolas. Los hombres de ficción salen malparados: unos por machistas, otros por vagos, otros por paternalistas, otros por falta de iniciativa… El peor calificado es Mauricio Colmero (de Aída).

Una de las oradoras ofrece los resultados de una encuesta:

—Mauricio Colmenero es el único personaje cuyo nombre y apellidos han recordado todos los encuestados. Este personaje es valorado como machista, racista, homófobo… —la retahíla de adjetivos sigue y acaba con una pregunta al aire—: Lo que me pregunto es, ¿se ríen los espectadores con Mauricio Colmenero o de Mauricio Colmenero?

Los espectadores de Aída saben que unas veces se “ríen de” (cuando Mauricio cae en el ridículo o sus planes se chafan), y otras veces “se ríen con” (cuando lanza frases contra sus empleados y amigos, y hace referencias a cuestiones políticas o de actualidad desde el punto de vista de la derecha más rancia). Nos reímos, sí, aunque no compartamos el ideario de Mauricio Colmenero. Éste es un personaje necesario, como otros tanto lejos de la corrección política. Mauricio es el pequeño fascista que todo espectador tiene dentro.

Aunque decimos, y queremos creer, que la mayoría de los personajes de las series contemporáneas viven en «áreas grises», lo cierto es que hay fronteras que no se traspasan. Por ejemplo, Dexter asesina a inocentes, pero no hace chistes como un «personaje de derechas» (igual que tampoco fuma).

En el mundo real, una persona puede votar a un partido de izquierdas, haber leído a Karl Max y mostrar su rechazo a la inmigración o que los gays puedan adoptar niños. (La homofobia de Ché Guevara sigue siendo motivo de controversia). Por el contrario, una persona puede ser derechas, digamos que como Clint Eastwood y apoyar abiertamente el matrimonio gay. Pensemos también, en los negros miembros del Partido Republicano de Los Estados Unidos. (Algo que siempre cuestionó Will Smith como príncipe de Bel-Air).

Sin embargo, los personajes de ficción son en aspectos políticos como monolitos. Si un personaje es de izquierdas lo será de los pies a la cabeza, y como tal ecologista, a favor de las libertades sexuales y la inmigración. Y si el personaje es de derechas, como Mauricio Colmero, adopta el ideario de derechas de antes de la transición.

En las últimas series de Estados Unidos hay una involución. Un ejemplo lo tenemos en The Big Bang Theory: Howard —camisetas de Star Trek— hace en todos los capítulos chistes a costa de Raj, el hindú.

—Es un chiste racista —es la respuesta habitual de Raj.
—No, sólo me refiero a ti, no me refiero a la comunidad hindú —dice Howard, intentando, de alguna manera, establecer una conciliación con la comunidad hindú en particular y asiática en general.

En Padre de familia también vemos como Peter Griffin hace chistes sobre negros o «maricas» para a continuación pedir perdón porque, casualmente, aparece en escena un negro o gay con mirada de reproche.

—No quería decir eso —dice Peter—, la verdad es que los negros son (…)

Es una manera de decir al espectador: «Perdonen por hacer reír; no pensamos así».

Por esto, Mauricio Colmenero es un personaje «catártico» porque dice lo que muchos espectadores (tanto de izquierdas como de derechas) piensan sobre determinados temas. Luisma, sin afiliación política conocida, es otro personaje que permite a los guionistas dar rienda suelta a pensamientos «vedados a personajes normales», aunque con menos carga, puesto que es «el tonto».

¿Debemos los guionistas pedir perdón porque los personajes sean desagradables y tengan boca? ¿Debemos mantener la paz con el público o contentar a instituciones y organismos públicos y privados?

One thought on “Perdonen por hacer reír

  1. Hidalga Erenas 6 febrero 2014 / 7:34 pm

    No es Padre de Familia una serie que se desdiga de sus chistes… y cuando lo hace, es para meter otro chiste. Y lo hacen bien, porque hay leches para todos: católicos, musulmanes, homosexuales, machistas, tontos, listos, americanos, canadienses, latinos, negros, blancos, asiáticos, ricos, pobres, republicanos, demócratas… la larga lista de gente que puede ser ofendida con Padre de Familia es casi interminable. Y por eso precisamente pueden. Yo creo que se puede acusar a una comedia de ofensiva cuando ves que el blanco de sus chistes son siempre el mismo grupo de gente, pero si se ríe de todo cristo, entonces eso es humor… pero hay mucho sensiblero por ahí. Jjajaja

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