La cocina insonorizada de Frasier

Cocina escandinava de FrasierEL “APARTE” EN LOS GUIONES

Cuando en una reunión, dos de los personajes se alejan del grupo —sin salir de la habitación— y hablan “en confidencia” se utiliza el “aparte” del teatro. En FRASIER hay ejemplos de esto, sirviendo la cocina como “aparte”.

En muchos capítulos de FRASIER la presencia de uno o más invitados en el piso del protagonista da pie a conflictos entre los Crane. Cuando la situación parece a punto de desmandarse, Frasier y Niles van deprisa a la cocina. Aquí, los hermanos, alterados, a gritos a veces, intentan retomar la calma y solucionar la situación.

Los seguidores de Frasier recordarán que la cocina se abre al salón, no tiene puerta y hay un mostrador en una de sus paredes. Pero no llegan las voces ni los ruidos del salón (aunque haya una docena de invitados), y ni una palabra de la cocina pasa al salón. Ni una palabra.

Una invitada molesta - Frasier

Lidiando con el problema - Frasier

¿Una cocina insonorizada?

Eso parece.

¿Cómo es posible?

FRASIER utiliza el recurso del “aparte” del teatro. El espectador de teatro acepta que un personaje se acerque a los espectadores y piense en voz alta o intercambie confidencias con otro personaje en un extremo del escenario.

En FRASIER, la cocina es ese “más cerca del público”. La cocina es el “foco de luz” que da relevancia a las palabras de Frasier y Niles, y acalla lo que ocurre en el salón.

La comedia permite este recurso con mayor descaro que el drama. El aparte en historias dramáticas hay que encontrarlos en obras que espíritu teatral como Doce hombres sin piedad, La soga o Dogville (por poner algunos ejemplos).

4 thoughts on “La cocina insonorizada de Frasier

  1. Hmaniaco 21 enero 2014 / 6:47 pm

    Las sitcoms tienen una serie de reglas que todos conocemos.

    1- personajes limitados

    2- escenarios limitados. (que suelen incluir un escenario principal y un escenario
    “para conspiraciones” donde dos o más personajes puedan hablar de otros sin
    ser escuchados)

    Para un guionista de sitcoms es recomendable disponer de una lista de excusas
    para sacar a un personaje de la escena. (para no abusar del socorrido “tengo que
    ir al baño”)

    Y también es útil conocer los argumentos de los “episodios comodín”.
    Que son esos episodios cuyo argumento hemos visto repetido en mil sitcoms.
    Por ejemplo: el típico episodio donde uno de los personajes tiene un sueño
    erótico con otro, lo que da lugar a situaciones incómodas y malentendidos.

  2. Rubén Ávila 21 enero 2014 / 2:06 pm

    Es algo que ocurre en muchas comedias de situación, tanto de USA como de España. A mí me chirría un poco, pero, bueno, después de tantos años te acostumbras… :)

    • Javier Meléndez Martín 22 enero 2014 / 8:34 am

      :)

      Para mi el tono general es importante. Días atrás vi una miniserie basada en una historia de Agatha Christie. Los sospechosos hacen cola para el interrogatorio y uno de ellos dice a la mujer de delante lo que le haría en la playa… Muy chocante. Como si los demás estuvieran sordos. Menos para el detective, claro.

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