Errores tontos y fáciles de detectar en los guiones (I)

Ginger Rogers en 'El mayor y la menor'

Hay errores tontos que pueden ser corregidos con facilidad, pero como errores que son, pueden fastidiarnos una tarde o varias tardes.

¿En qué año estamos?

—Ellas se pasan todo el día intercambiándose emails y SMS.
—¿En qué año estamos?
—¿Eh…? ¿En 198… y algo?

… Ésta es una típica conversación como resultado de habernos dejado llevar por la imaginación. Que no es que sea malo, pero a la hora de reescribir una historia ambientada en los 80 o los 90 hay que tener en cuenta. En más de un guión encontramos tecnología, jerga o ideas impropias de la época que viven los personajes.

Los anacronismos sólo tienen cabida en el humor o la ciencia ficción. No sabemos en qué época está ambientada Top Secret, nos hace gracia el Londres sesentero de Asterix al Servicio de su Majestad y es muy probable que un tipo como Doc de Regreso al futuro inventara cachivaches fantásticos en el Lejano Oeste.

La gente de hoy no habla como la gente de ayer

En más de un guión encontramos ancianos del siglo XXI que hablan como suponemos que hablaban los ancianos de otras épocas. Los abuelos de hoy no van diciendo “señora, a sus pies” ni “hija mía” cada dos por tres a personas que no son sus hijos. No arrastran frases de manera lastimera. Pensemos que un hombre de 80 años tenía treinta y tantos en los 70.

Por las redes sociales circula una serie de dibujitos con el título “cosas de la tecnología que mi madre no entiende”. Se refiere a madres de alrededor de 40 años que parece que no han visto un ordenador en su vida (!)

Por otro lado, los niños de diez años de nuestro tiempo no insisten en comprar un globo ni las niñas de diez peinan muñecas.

Estos errores vienen de ver películas. La vida es la mejor fuente de documentación.  Si sólo te basas en las películas, continuarás los errores ajenos.

Entonces Sandra, perdón, Sara, perdón Sonia…

Los personajes cuyos nombres comienzan por la misma inicial tienen la manía de ser confundidos.  Incluso nombres que empiezan por M y por N tienen este problema. Si queremos confundir a los demás, que sea a propósito.

Diana a los 15, Diana a los 50

Esto puede pasarnos cuando escribimos un biopic o una historia que se desarrolla en varias décadas. Puede que nosotros tengamos claro dónde estamos, pero el que rellena los cuadritos del plan de rodaje no tanto. ¿Quién tiene que estar a las 7:00 AM en el rodaje, la actriz niña o la adulta? Con poner DIANA NIÑA y DIANA ADULTA o DIANA 15 y DIANA 50 es suficiente. No liemos a los que nos leen.

Y esto es todo, amigos.