Algo pasa con Mary vs. Fuga de Cerebros

Algo pasa con Mary

LOS PREMIOS SE DAN AL FINAL…

Dos comedias gamberras. Gustan o no gustan. William Goldman lo tiene claro: con la comedia te ríes o no te ríes. Es el único baremo para el guionista norteamericano.

Me he reído con Algo pasa con Mary y Fuga de cerebros. Sin embargo, Fuga de cerebros tiene una escena que puede sacar al espectador de la película.

Comedia gamberra, sí, pero incluso gamberra, tiene unas “normas”. 

Recordemos: Ben Stiller quiere a Cameron Diaz, y Mario Casas a Amaia Salamanca

Ben Stiller o el amor incondicional

Ben Stiller contrata a un detective para encontrar a Mary. A éste se le salen los ojos cuando conoce a Mary, y engaña a Stiller: es gorda, tiene hijos, está inválida. “No me importa, yo la quiero ver”, dice Stiller. ¡Este tío la quiere de verdad!

… Y durante toda la película vemos los esfuerzos que hace Stiller para ganarse a Cameron Díaz y deshacerse de los pretendientes.

Mario Casas y los sueños húmedos

Mario Casas quiere a Amaia Salamanca desde que era chiquitito. De acuerdo. La sigue hasta Oxford y con la ayuda de sus amigotes intenta conquistarla. Bien. Pasan cosas. Jiji-jaja. Y en medio de la película Mario Casas y Amaia Salamanca se dan un revolcón. Los dos desnudos. Es un sueño. Y me saca de la película. A ver, uno no es un puritano, y ha visto de todo, pero cada historia es cada historia.

Amaia Salamanca es el OBJETO DEL DESEO. No sólo para Mario, si no para los espectadores. Si Mario la consigue aunque sea en sueños, el interés merma para el espectador. Por otro lado, pinta a Mario como un tipo que sólo tiene un calentón.

En Algo pasa con Mary, jamás vemos desnuda a Cameron Diaz. Tan sólo se insinúa su anatomía bajo camisetas ajustadas. No hay encuentro sexual entre Stiller y Cameron Díaz. La película va de conseguir a Mary. Algo que no ocurre “ni en sueños”. Ese “algo” misterioso se mantiene.

No dudamos que Stiller quiera acostarse con ella, pero al espectador no se le dice eso. Se le dice: “Este tío quiere a Mary aunque sea gorda e inválida. Eso no lo hace cualquier tío”. Los deseos sexuales de Stiller por Mary Cameron están sublimados. 

Cuando el amigote de Stiller le dice que debe masturbarse antes de ver a Mary para no pensar en sexo… ¿Qué hace Stiller? Intenta excitarse con un catálogo de lencería. La imagen de Mary sigue siendo inalcanzable.

Cuando el URST se consuma muere el interés

Esto no es nuevo. Muchas series de televisión pierden interés cuando el URST que se ha alimentado durante temporadas se consuma. Para el espectador no es tan divertida la vida de una pareja o matrimonio como la búsqueda del amor o de la pasión. Búsqueda, que no solución (salvo al final).

Por eso, si vemos desnuda a Amaia Salamanca en Fuga de cerebros nuestro interés decae por la historia del “chico tontito que ama como un colegial a una chica desde pequeñitos”. Hemos tenido a Amaia Salamanca en brazos, desnuda. Y la imagen de “chico tontito” desaparece con un Mario musculoso y sin gafas.

Los premios, las recompensas, al final, siempre al final…

Si le dices a un niño “recoge los juguetes y te doy un helado”, el niño recogerá los juguetes. Si le das el helado antes, no conseguirás nada de nada (a no ser que amenaces con tirarlo todo a la basura). El mismo principio en el cine, sólo que si el objetivo es conseguir “algo” y el personaje lo consigue a la mitad, ¿qué queda por ver?

En películas como Instinto básico o La última seducción el sexo se muestra en las primeras escenas, pero no va de eso la película, no va de conseguir a una chica, si no del poder y la manipulación.

Dicho de otro modo: si sabemos que El Halcón Maltés es un pájaro pintado a la mitad de la película… ¿Verdad?

6 thoughts on “Algo pasa con Mary vs. Fuga de Cerebros

  1. Victoria Eugenia 11 julio 2013 / 10:04 pm

    Tienes tooooda la razón. El sueño de Mario Casas me descolocó y me hizo perder interés a mediación de la película. En “Algo pasa con Mary” hay tensión por saber si el chico se gana el corazón de la chica hasta el final. Además el argumento tiene más sentimiento romántico que el de Fuga de cerebros( No debería ser así pues el “enamoramiento” del personaje de Mario Casas por Amaia ocurre en la más tierna infancia). Sin embargo, en esa película destaco el papel del amigo ( Alberto Amarilla) que lo hace estupendamente. Es un actorazo; estoy segura que con el paso del tiempo será reconocido como merece.

  2. Cristina 4 julio 2013 / 3:02 pm

    Está claro que nada más contratar a Mario Casas y a Amaia Salamanca el productor les hizo desnudarse, meterse en la cama y grabar la tórrida escena.
    Apuesto que luego vino la idea de la peli, el guión y todo lo demás. Echaron a cara o cruz el minuto de metraje donde meter el polvo onírico porque, según los casposos productores de cine paleolítico que abundan en este país, si los protas están buenos hay que sacarlos desnudos pa deleite del personal.
    A ver si el relevo generacional se produce de una santa vez y se empieza a hacer cine con la cabeza buena… (la que piensa, quiero decir…)

    • Javier Meléndez Martín 5 julio 2013 / 7:33 pm

      Va a ser que sí, Cristina, va a ser que sí… Que pensaron en la carnaza…

  3. Roberto Alfaro 4 julio 2013 / 11:09 am

    De acuerdo con tu fantástico argumentario, Javier. Y eso que los sueños, sueños son… pero no. ;-)

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