Historias de amor como las de antes

Tú y yoEn otros tiempos las historias de amor eran algo serio, incluso en la comedia. Los personajes se querían, pero estaban rodeados de obstáculos para materializar el amor.

Problemas de verdad:

  • Distinta condición social (algo que hoy está superado).
  • Los que se amaban estaban casados… con otros, y el divorcio no era una opción. La moral de la época o la censura lo impedía.
  • Uno de los amantes tenía un pasado turbulento y el otro se mostraba receloso.

También había historias en las que uno de los amantes quería ganarse a una persona que le odiaba. El odiado realizaba esfuerzos titánicos para conseguir el amor de la otra persona o cuanto menos el perdón (si la trama era sobre la redención y/o el reconocimiento).

Los personajes hacían cosas para superar los obstáculos. Verdaderos sacrificios. No hablaban. Actuaban.

magnificent obsessionObsesión es un ejemplo de sacrificios que hoy no vemos en el cine: Un hombre rico y frívolo (Rock Hudson) y un médico generoso tienen un accidente a la vez, en distintos lugares. Ambos necesitan asistencia del único pulmón artificial del condado. Hudson vive; el médico muere. Hudson descubre que vive gracias a la muerte de un  gran hombre y quiere pedir perdón a la viuda (Jane Whitman). Ella huye para no escucharle y la atropella un coche. Queda ciega.

Hudson finge ser otro para acercarse a ella. Se enamoran. Hudson decide retomar sus estudios de medicina con la intención de que Jane Whitman vea. Son muchos años. Es una carrera dura para un tipo frívolo. (Creo que he llorado tres o cuatro veces con esta película).

¿Qué ocurre hoy? Que las historias no tienen obstáculos de verdad. No hay problemas sociales ni censura (por ahí bien, gracias) ni impedimentos más allá que los pensamientos recurrentes de los personajes como… “Tengo miedo al compromiso porque me partieron el corazón hace años” o “me cuesta expresar mis sentimientos”.

Los protagonistas de las historias de amor contemporáneas no actúan. Hablan y hablan. Hay confidentes que son compañeros de trabajo o vecinos gays o la hermana mayor o menor… Cuando no la hija adolescente mete baza. ¿Y cómo se resuelve esta tontería? El tipo o la tipa aparece con un ramo de flores o en la calle de noche despierta a los vecinos: “Estoy aquí y quiero decirte ante todo el mundo que te quiero…”, dice. Sí, ya… “¡Bésala!”, dice un vecino…

Sí, hablan y hablan porque hay que rellenar 90 minutos. Porque hacer, hacen poco.

cary_grant and deborah kerrTú y yo es otro ejemplo de sacrificio. Es la historia de un playboy (Cary Grant) y de una cazafortunas (Deborah Kerr) que están a punto de casarse, pero no el uno con el otro. Cada cual tiene su braguetazo correspondiente. Ambos se conocen en un crucero de Europa a USA (camino de sus respectivas bodas). Se enamoran… Pero no se fían. Para nada. Hacen un pacto…

… Dejarán a sus parejas. Cary Grant se compromete a vivir de su esfuerzo y ella volverá a ejercer como maestra de primaria… “Seis meses. Dentro de seis meses volveremos a vernos en lo alto del Empire State. Si estamos allí, sabremos que lo nuestro es auténtico”.  … Y ellos hacen lo que tienen que hacer… Pero un accidente impide el encuentro… Quien tiene el accidente no lo dice, se lo calla, no quiere que el otro le tenga lástima… (La piel de gallina cada vez que recuerdo esto y el final…)

Imitación a la vida, Sólo el cielo lo sabe, La extraña pasajera… Son otras películas de amor de verdad. En ellas no hay confidentes para soltarles tonterías bla-bla-bla ni ramitos de flores ni carreritas imbéciles hasta el aeropuerto ni declaraciones de viva voz. (Hablando de carreritas imbéciles: película donde una chica no puede ir a impedir una boda del chico de sus sueños porque ella está dentro de una conga en un asilo… ¿Cómo? ¿Qué basura es esta?).

Las historias de amor actuales tienden a la trivialidad. A veces parece que los personajes sólo quieren revolcarse. Como el amor realmente no importa, lo que se mira es conseguir “al chico/chica de los sueños” y otras gilipolleces. Cary Grant busca en Deborah Kerr una mujer de verdad. Rock Hudson busca el perdón y el amor de Jane Whitman…

¿Y si queremos contar historias de amor verdaderas?

Es un problema. Porque el amor existe. Queremos amor. Necesitamos amor. Lo anhelamos.

El amor en otros tiempos

Podemos situar las historias en el pasado, pero hay un problema: vemos a la gente de otros tiempos con los ojos de ahora; no alcanzamos a comprender los obstáculos e impedimentos sociales. Nos parece todo tan fácil… Un buen referente es El piano. Es una historia de amor que comienza con obsesiones: Harvey Keitel desea —más que quiere— a Holly Hunter, y ella quiere su piano.

In the mood for love es otro ejemplo de historia de amor donde la sociedad impone sus normas. Ellos se quieren, pero no quieren estar mal vistos aunque han sido engañados por sus respectivas parejas.

El truco está pues en hacer que la época sea más que atrezo. La época es tan protagonista como los personajes.

Uno es su peor enemigo

Podemos hacer que los personajes sean sus propios obstáculos. No hablo de chorradas como “quiero conseguir el amor de mi vida y no me fío porque me rompieron el corazón”. Hablo de cosas como la trilogía Linklater: Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes del anochecer… Una historia de amor truncada durante treinta años… O quizá la historia de amor más bella, por breve…

Finalmente, pensemos en nosotros como personas (que no es tan fácil): lo egoístas que somos, que damos antes a un “comparte” que pringarnos las manos, que vamos a lo facilito… Sí. Pensemos: ¿Cómo podría una relación de amor “estorbar” nuestra vida?

… No valen respuestas del tipo “no quiero que me corten las alas” o “me gusta ir de aquí para allá”… Hablamos de cosas serias, señoras y señores. ¿Cómo una relación de amor puede cambiar nuestra vida comodita? ¿Estamos dispuesto a ello?

Un ejemplo puede estar en películas como Amor y otras drogas que, aunque fallida en distintos aspectos, muestra una historia adulta. El protagonista (Jake Gyllenhaal) vive cómodo, a su aire, y conoce a una chica (Anne Hathaway) que resulta tener Parkinson. ¿A qué no es gracioso estar cuidando toda la vida a una mujer con una enfermedad degenerativa? Aquí no hay ramitos de flores ni carreritas.

Ahora, volveré a ver La extraña pasajera, a ver si se me pega algo.

10 thoughts on “Historias de amor como las de antes

  1. Cristina 4 julio 2013 / 2:03 pm

    Me ha encantado la entrada. Y tienes toda la razón; hoy las películas de amor se han quedado en historias sin chicha porque creo que la trama sigue “imitando” a la de épocas anteriores, atufando al personal con un rollo cursi y ridículo que no se traga nadie. Las personas hemos cambiado pero también la forma en que vivimos las relaciones. El sexo se ha independizado de los sentimientos y la sociedad tolera (por fin) la libertad sexual de la mujer… ¿Qué consecuencias nos deja todo esto?
    Pues que el concepto de Amor ha cambiado radicalmente. Antes se basaba en el sacrificio, la voluntad y la evolución espiritual; todo muy “católico, apostólico y romano”. Hoy en día la carencia de estas “guías de excelencia matrimonial” de nuestras abuelas nos deja la perspectiva abierta a un cúmulo de posibilidades para los problemas de pareja; angustia vital, reloj biológico, carencia de afectos, soledad, incomunicación, crisis existencial, depresión…
    El amor ya no es una lápida continua e indestructible, sino una historia que depende de la evolución de los protagonistas y de cómo funcionen juntos… Si el mundo es más bonito cuando se dan la mano, entonces tenemos historia.

    • Javier Meléndez Martín 5 julio 2013 / 7:32 pm

      Has señalado un puñado de temas interesantes:

      “angustia vital, reloj biológico, carencia de afectos, soledad, incomunicación, crisis existencial, depresión…”

      ¡Sí! Con cosas como éstas tendríamos historiad de amor “de verdad”.

  2. el convincente gon 3 julio 2013 / 5:31 pm

    Lo que ocurre es que hoy en día las mejores películas de amor, las que mejor reflejan el espíritu de esta época, no son las que cuentan cómo triunfa el amor sino las que cuentan por qué acaba fracansando a pesar de tenerlo todo (aparentemente) a favor: Blue Valentine, Weekend, Keep the Lights On, 500 días juntos, Principiantes, la trilogía de Linklater…

  3. Elena 3 julio 2013 / 2:14 pm

    La industria ha caído en la perpetuación de los clichés de una manera tal, que parece imposible que el ciclo pueda romperse. El problema en mi opinión, es que el mundo y sus problemas han cambiado pero el cine parece a veces resistirse a ello. Quizá por eso han tirado por la fantasía, dónde todos los puntos que tú mencionas están vigentes: ser sobrenatural que se enamora de humano/a y ahí radica la dificultad; pero nada de romperse la cabeza.
    Yo creo que hay cierta espereranza en el cine “independiente” que se arriesga a contar otro tipo de historias, con personajes que normalmente no tienen protagonismo. Y también hay que hacer una reflexión sobre estas épicas historias de amor, que duran años y son para toda la vida. No creo que eso funcione en una sociedad en la que lo inmediato y lo breve es un rasgo positivo. Yo siempre recomiendo “Buscando un beso a Medianoche”, que aunque hace mucho que la ví, cuenta una pequeña historia de amor en el día de nochevieja. Y punto.
    Pero vamos que si alguien tiene la receta mágica para hacer una historia de amor sin fisuras que me la pase por favor.

  4. Sabela 3 julio 2013 / 1:44 pm

    ¡Qué gran reflexión! Hemos elevado las minucias a un absurdo nivel de importancia en nuestras cómodas vidas… Quizá haya quien diga que es que si hay tantos problemas es un drama y no romance.
    ¿Qué opinión te merecen a ese respecto las historias de “La mujer del viajero en el tiempo” o “The Vow”?
    Un abrazo!

    • Javier Meléndez Martín 3 julio 2013 / 8:41 pm

      Gracias, Sabela.

      “La mujer del viajero en el tiempo” me parece entretenida. Los saltos en el tiempo como obstáculo es una buena idea, pero que él “siempre esté cerca” quizá resta dramatismo. Para él es una historia cíclica…

      “The Vow” no la he visto, así que me la apunto, ¡gracias! :)

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