Taller Los viernes 6: Hacer lo que hace el personaje

El estrangulador de Boston

Se dice mucho, pero se hace poco: si quieres que tu personaje parezca verdadero, ponte en su lugar.

Esto nos ha pasado a muchos: tenemos una idea fabulosa, escribimos y escribimos, sin planear nada, y llegamos a la 50 y no sabemos cómo seguir.

Otro “escenario” es aquel en el que planeamos y planeamos la estructura, pero cuando escribimos los diálogos, no pasamos de la 50 porque no acabamos de creernos lo que hay. En mi caso no avanzo porque no me creo lo que he escrito. Y no me lo creo porque hace cosas que uno no ve normal.

“El personaje es así” no es una excusa. Es lo que hace que una chica haga autostop de noche y se meta en un coche con tres tíos.

En eso estamos con La mudanza, Por el camino de la cruz y Hablamos: reescribiendo los principios y dando carne a los personajes para que reacciones como gente normal. Como bien se encarga de recordarnos Ana Sánz Magallón: “Los elementos de una buena historia se derivan del sentido común”

“La mudanza” o cómo matar al vecino

En el caso de La mudanza el crimen brutal al comienzo deja muchos interrogantes: ¿A plena luz del día? ¿Con prisas? ¿De una manera tan imperfecta y ruidosa? ¿Con las hijas de la víctima como posibles testigos?

¿Realmente lo haríamos así?

Vamos a pensarlo…

¡Pero yo no he matado a nadie! Precisamente por eso, si planeas un asesinato será lo más real posible.

Una persona tiene un arrebato y mata a otra en cualquier momento. O una persona mata a otra porque se encuentra amenazada. Pero en el caso de La mudanza hay dos asesinos… ¿Ninguno de ellos plantea un momento mejor y otro método?

Dos criminales: uno dice blanco y el otro negro

Si Kate quiere matar, James tiene que oponerse. Y cuando Kate convence a James (a ver cómo), ambos planean un asesinato con cierta lógica. ¡Son dos! Y estamos en un género realista. No son supercriminales que matan y se van a por su siguiente objetivo.

Así que escribimos una columna con lo que dice Kate y otra con lo que plantea James.

Esto igual no aparece luego en el guión, pero nos sirve para conseguir un plan “perfecto” de asesinato.

Hay que planearlo realmente. Si tuviera que matar a mi vecino, ¿cómo lo haría? Porque estamos hablando de gente “normal” que mata. Desde luego que me lo pensaba mucho… No me contento con “cojo una pistola y le pego un tiro”. No. Tampoco con “lo llamo a mi piso y le pego en la cabeza con un martillo”. ¿Seguro? ¿Cuándo? ¿A qué hora? ¿Qué pasa con mi mujer? ¿Cómo limpio todo? Matar no es fácil.

La gente ve una película y piensa que matar es fácil y que no hay consecuencias, dijo más o menos Hitchcock a Truffaut. Y las hay, claro que las hay.

También puede ser que Kate mate por su cuenta en un arrebato. Ella solita. Es una buena opción. Nos quita la difícil escena de convencer a James. (¿Es un camino cómodo?) Ella está sola, no tiene a James como oponente dialéctico. Coge un objeto o veneno o lo que sea… (Lo que uno tenga en su cocina ahora mismo). De nuevo hay que ponerse en lugar de quien mata. ¿Cómo lo haría yo? Porque uno puede tener un arrebato, pero no ser tonto. Llega James y ya se encuentra con el problemón… ¿Avisa a la policía? ¿Limpia y se calla? ¿Qué hace?

Si hablamos de gente normal que mata, una buena referencia son los crímenes cometidos por los personajes de Patricia Highsmith. Ellos matan con lo que tienen a mano. Más o menos planeado. Más o menos accidental. Pero en ningún caso son crímenes que parecen irreales. No habla de gente que coge una pistola, dispara y se marcha. Eso es lo que realmente inquieta. Cualquiera puede matar.

7 thoughts on “Taller Los viernes 6: Hacer lo que hace el personaje

  1. Kohonera 12 julio 2013 / 12:49 pm

    Como siempre, inspiradores tus post, Javier.

    Como ya dije anteriormente al respecto del asesinato de “Mudanza”, me dejaba una sensación de capricho que me alejaba de la historia. Siento que hay cierta incoherencia en saber que la vecina se va a mudar (algún día, no es una sorpresa) y esperar al final para actuar. Puedo entender los motivos de Kate para matar (quiere esas “hijas” para sí) pero no entiendo a James, que vive tan feliz sin hijos.

    Y las preguntas que plantea Javier y las alternativas que proponer creo que pueden solventar estas carencias. En efecto, Kate quiere ser madre y es que capaz de matar por ello. Una opción que aventuro sería de hacer que Kate ya ejerza de “madre” de esas chiquillas, que las haya “adoptado”, que sienta que tiene que compensar los defectos de su verdadera madre (iremos con ellos después). Pero resulta que, un buen día, la madre alocada decide irse, así, de repente, como hace ella las cosas. Todo el mundo que Kate había montado se viene a bajo y actúa: mata, por egoismo (quiere a las niñas para ella) pero ella cree que las está salvando de esa madre defectuosa. Y ahora llega James, que se encuentra con el desastre. ¿Se mantiene leal a Kate, a la que ama con locura, y decide ayudarla a ocultar el crimen? Es una alternativa, pero eso minimiza el posible conflicto interno de la pareja, que creo que debería producirse. ¿Qué tal si James deseaba secretamente a la vecina y su asesinato le enfurece, aunque decide serle leal a su mujer? ¿Qué tal si James siente un interés indebido por las mayor de las crías y tampoco quiere que se vayan, aunque sea por motivos diferentes de su mujer?

    Una vez ocultado el asesinato de la madre, mienten a las niñas, diciéndoles que su madre se ha marchado con un nuevo novio (suele hacerlo, no es la primera vez, aunque siempre vuelve). James acosa a la hija mayor y presa de su deseo, acaba por confersarle que su madre no va a volver. La niña intenta huir pero James la mata por accidente. Kate se siente espantada y traicionada: ha matado a una de sus hijas. Y no permitirá que quede sin castigo.

    Para finalizar, comentar que el hecho de que la historia esté ambientada en USA no ayuda a empatizar. De hecho, de remite a algo ya visto. Estos días he estado en la Alpujarra almeriense y creo que sería estupendo situar la acción es uno de esos cortijos aislados, alejados de las poblaciones, habitados muchos de ellos por “hippis” (perdonad la simplificación) alemanes o ingleses, que mantienen una educación libérrima para sus hijos (a los que, por ejemplo, no vacunan), que a ojos más conservadores podría parecer abandono. La mudanza sería la de una esas extranjeras desinhibidas, libres como un pájaro, que decide volar por (lo que sea) y una mujer de la sierra que decide que sus “hijas” no pueden quedar en manos de semejante alocada.

  2. villarblanco 28 junio 2013 / 6:25 pm

    La gente mata por razones sólidas. Nunca recuerdo si lo dijo Hammett, o Cain, o Chandler.
    Muy bueno, como todo lo que leo en este blog.
    Un saludo.

  3. Cristina 24 junio 2013 / 1:41 pm

    “No avanzo porque no me creo lo que he escrito”…
    En psicología hay un conjunto de síntomas llamado “disociación” que te resultará interesante. Creo que la “disociación” con el personaje y los “bloqueos” que nosotros mismos nos imponemos a la hora de escribir (el consabido miedo que ya comentamos) es el caldo de cultivo para que el personaje no tenga capacidad para improvisar por sí mismo en nuestra cabeza y no exista como debería, es decir, como un ser independiente. Aunque creo que cada escritor tiene sus recursos propios, llega un momento en que el personaje toma decisiones por sí solo y se vuelve más importante que lo que nosotros queremos contar tomando las riendas de la historia. Eso es algo necesario, en mi opinión, para que la historia funcione.
    Por otro lado, empecé una novela con un “esqueleto” de capítulos y ahora que estoy terminando me doy cuenta que los personajes han ido “haciendo de las suyas” de tal forma que el final es ligeramente distinto a lo que planeé. Resulta que el magnífico final que yo me había preparado hace unos meses no es ni medianamente coherente con lo que ellos dicen y piensan a estas alturas de la película, y claro, he tenido que ponerme a “observar” a ver qué pasa con ellos, a ver cómo se las apañan para rematar la faena. Y oye, funciona.
    Saludos y Ánimo!!!

    • Javier Meléndez Martín 24 junio 2013 / 2:27 pm

      Como siempre, Cristina, dando buenos consejos.

      Tengo muchas ganas de leer qué hacen tus nuevos personajes ;)

      • Cristina 24 junio 2013 / 3:55 pm

        Gracias, a ver si no se me caen los palillos… :^P

  4. Victoria Eugenia 21 junio 2013 / 10:12 pm

    Voy a escribir esas dos columnas en cuanto pueda. Una buena discusión.

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