Miedos que impiden escribir de verdad

El almuerzo desnudo

Uno quiere escribir de verdad, escribir cosas que merezcan la pena. Sin embargo se llena de miedos, y lo que podría haber sido una buena historia se echa a perder como uno mismo.

Está el miedo “sabrán como soy si escribo esto”, autocensura como “pensarán que soy otra cosa”. Miedos que conducen crear personajes con emociones copiadas de otras películas y que se mueven como perritos de Pávlov. Uno oculta lo que es o lo que piensa bajo una tonelada de clichés y culpa a las prisas.

“Haré daño a quienes conozco”, es un hermano de los anteriores miedos. Uno cree que se quedará solo, pero eso no ocurre. Nadie es “ese que sale en tu historia”. Cuando no es el miedo a dañar es el miedo a “destrozar las expectativas ajenas”. Todos dicen que “eres un crack” y tú no quieres defraudar a nadie o quizá te haces presa de un ego tan férreo que sólo te permites frases brillantes y momentos sublimes. (Frases que uno cree brillantes… pero que no lo son).

Para eludir los miedos de arriba uno adopta otros como “esto no se parece a una película de Hitchcock o de Ford o…” de quién sea. Un miedo que impide inventar fuera de la caja de Hitchcock, de Ford o de quién sea. La admiración cierra puertas. “Al publico no le gustará”, piensa uno y así acumula otro miedo de propina.

¿Y si después de todo funciona? Es quizá lo peor. Uno está cómodo con la rutina que hace meses o años ha establecido. La conoce. Una vida tan previsible como una tvmovie de domingo. Si las cosas funcionan… Igual esa rutina desaparece: igual haré cosas que no quiero hacer, cosas que me dan miedo… La rutina puede parecer tan placentera.

… Miedos a nosotros mismos y a los demás. Miedos que contradicen lo que uno dice: “Soy un creador”. No. Uno es un acumulador de miedos. El creador es quién lo pone en papel, quien hace que el miedo se convierta en musa.

5 thoughts on “Miedos que impiden escribir de verdad

  1. Cristina 1 junio 2013 / 10:16 am

    Un post para releer mil veces. Gracias miles.

    Lo mejor para escribir es tocar fondo. Ocurre algo cuando eso pasa, como un “click” en el cerebro que hace que todo te importe una mierda, incluidos todos esos “jueces literarios” históricos que nos rodean y nos vigilan. De repente un saco se abre dentro de uno y empiezas a soltar evidencias vergonzosas y a escupir barbaridades, y cuando relees por fin te parece la historia de otro, ese que escribe mejor que tú.
    Y encantada de conocerte…

  2. Martín Román 31 mayo 2013 / 12:30 am

    El miedo a no responder a tiempo el twitter o el facebook… eso sí arruina guiones.

  3. Fiores Florentino 30 mayo 2013 / 11:43 pm

    No solo para escribir un guión, l miedo arruina hasta el post de una simple aficionada. Echa a perder un mail de una secuencia “celestial” porque no quieres parecer vulnerable (otro miedo hermano de los que has mencionado en el post). A veces no se puede pensar, solo sentir y escribir para que estos intrusos no interfieran en el escrito.

    Encontré pos casualidad tu post en mi muro de fb, ha sido una grata sorpresa :)

    Saludos,

  4. Mariano Estela 30 mayo 2013 / 10:53 pm

    El miedo no debería ser el obstáculo sino mas bien el catalizador… O mejor aun! debería transformarse en ese motor, esa masa critica, ese buen pedazo de cobre que nos ayude a transportar toda esa energía que a veces sentimos retenida, confinada, agazapada a la espera “del mejor momento” para escribir… El miedo debería ser transmutado a nuestro favor… pero… en fin… Creo que la mejor forma de solucionar temas relacionados con el miedo es precisamente como te lo propone el Psicólogo: enfrentándolos!… Y que mejor confrontación que ponerlos en su lugar (a estos miedos) en ese patio que hay atrás a la salida de la escuela; o en esa bodega abandonada en los muelles; o en ese ultimo piso de ese rascacielos en construcción… O donde nuestra imaginación decida que debemos confrontarlos y ponerlos al servicio de lo que se barrunte en lo profundo de nuestras historias.

  5. Victoria Eugenia 30 mayo 2013 / 9:49 pm

    Cuando el miedo y la incertidumbre sobre el texto que estás escribiendo aparecen, la inspiración salta por la ventana. ¡Muy buen post!

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