La información escueta

Abuelas y TV

Hay guionistas/directores que no están contentos si no muestran toda la información que creen necesaria para el guión en la primera media hora. No es necesario. Hace años nuestras madres y nuestras abuelas veían en televisión películas más complejas que cualquier tvmovie de sobremesa. 

Seguro que recuerdas a tu madre o a tu abuela preguntándote por la película que veías. O tu madre preguntaba a tu abuela o al revés. Quien veía la película hacía un breve argumento y concluía “pero lleva un rato empezada” o “va por la mitad”.

“Ya le cojo el hilo”, decía tu madre o tu abuela. Y se sentaba y disfrutaba de lo que quedaba de película.

La información es necesaria: pero basta con que sea escueta. Los espectadores SIEMPRE son más inteligentes de lo que uno cree y necesitan muy poco para engancharse a una historia.

11 thoughts on “La información escueta

  1. Isabel Garzo 29 abril 2013 / 9:28 am

    Me interesa este tema. Cuando escribo, tiendo a desvelar lo que pasa demasiado pronto. Digamos que me muero de ganas por contárselo al espectador. Pero sé bien que es un error. Por eso, para mi novela “Las reglas del olvido” creé un archivo de Excel en el que puse lo que pasaría de la trama principal en cada capítulo, y me obligué a respetarlo y no dar determinada información hasta determinado momento. No sé si será una buena técnica, pero me sirvió para mantener algo más la intriga…

    Un abrazo, Javier.

    • Javier Meléndez Martín 30 abril 2013 / 1:11 pm

      La publicación de “Las reglas del olvido” demuestra que tu sistema funciona :)

      El problema de soltar información de golpe, es que si queremos jugar con ella, ya no podemos. Y como sea un misterio… se nos muere la trama por el camino porque ya está resuelto.

      Me alegra verte por aquí, Isabel.

      Un abrazo

  2. Fernando Hugo 28 abril 2013 / 5:46 pm

    Pues… lo que dice Clara puede tener sentido. Comparamos las series americanas con las españolas, pero las primeras hace tiempo que las estamos viendo en el ordenador, y no en la televisión. Aun así, creo recordar, que, por ejemplo, cuando yo veía House en Cuatro o CSI en Telecinco, pese a ser, pues, en televisión, y con todos esos condicionamientos, las tramas no eran muy dadas a sobreexplicar demasiado. Así que no sé.

  3. Clara Tiscar 27 abril 2013 / 9:41 pm

    Cuando te forman como guionista de televisión una de las cosas que te enseñan es a repetir la información. Además de repasar la información dada también se indica que es bueno que se refuerce con el diálogo lo que ya se ve con la acción. No sé si es habitual en todas partes, por lo menos en mi formación fue así.
    En el cine la gente tiene la atención total puesta en la pantalla, mientras que en casa, en la tele, pasa todo lo contrario. Por no hablar de la publicidad y el zapping.
    A mi, como espectadora me molesta bastante, pero por otra parte me permite seguir series y enterarme de todo sin estarlas viendo. Así es mucho más fácil hacer dos o tres cosas a la vez :D

    • Javier Meléndez Martín 28 abril 2013 / 11:23 am

      Hola, Clara,

      Te juro que es la primera vez que tengo noticia sobre el método de enseñanza que te dice que repitas la información en televisión. Tú sabes que repetir sale solo y que recortar es lo difícil. Repetir es algo que solemos encontrar en las telenovelas de sobremesa.

      CSI que es una serie industrial, que carece de sutileza, que se ve en 65 países, no repite información (la ilustra con imágenes, como mucho), por lo que si te pierdes una pista, no la recuperas.

      Muchas señoras veían “House” aunque no entendieran lo que hablaban, como yo, que tampoco lo entendía. Y en “House” no repiten nada. Hum. ¿Cuál es el truco? Me estás dando qué pensar ;)

      Gracias, me gusta verte por aquí :)

      • Clara Tiscar 28 abril 2013 / 12:54 pm

        Bueno, yo creo que el público que tienen las series americanas mada tiene que ver con el nuestro. Por mucho que las vendan a todo el mundo y se vean en la tele de varios paises.
        Creo que ellos tienen en cuenta que sus productos se ven, la gente los descarga, y por tanto el nivel de atención del espectador es muy distinto. Nuestros productos no se “ven” se “ponen” en la tele y tenemos mil impedimentos para seguirlos correctamente, empezando por las propias cadenas que cortan cuando les da la gana para publicidad.

        Del mismo modo que nuestras series siguen una estructura alejada de las americana, tanto en formato (mucho mas largos) como en el trato que les dan las cadenas, también se escriben para un público disperso y más burro, para qué negarlo. No?

        Te dicen que para captar la atención del espectador en el cine tienes unos 20 minutos, mientras que en la tele el espectador no te da mas de tres. Y en ese tiempo tienes que convencerles de que se queden y contarles. Además, yo creo que ya cuentan con que la gente está siguiendo dos series a la vez y se lo ponen facil al espectador para que salte de un canal a otro sin perderse.

  4. Cristina 25 abril 2013 / 12:39 pm

    La clave es que los guionistas estúpidos (que abundan) trabajan mucho y a destajo.
    En el mundo literario ocurre exactamente lo mismo. Petardeo de señoras que no pueden leer la palabra “polla” sin dar un respingo en el asiento. Yo no me degüello con una cuchara porque me da rollo la sangre cogulada, que si no… A salpicones escribía mis últimas palabras (así, sin resúmenes ni hostias); a pelo.
    Hay días, hay días… Buen post, Javier. Cuánto me consuelas.

    • Javier Meléndez Martín 26 abril 2013 / 5:36 pm

      Cristina, un día tienes que escribir sobre eso, y si lo has hecho, dime dónde.

      Me gusta eso de escribir “sin resúmenes ni hostias, a pelo”.

      • Cristina 1 mayo 2013 / 10:46 pm

        ¡Todavía no, que me juego firmar! Y entre que soy medio anónima en internet, si encima me pongo a criticar a las amiguísimas de las pijipis, me terminan de hacer la cruz…
        Pero aquí te dejaré alguna opinión sabrosa, de vez en cuando, para desahogarme.

  5. Fernando Hugo 24 abril 2013 / 1:14 pm

    Y sin embargo, yo noto que la tendencia es hacia ser más explícitos. Por ejemplo, esos truquillos de guión en que, de alguna forma (a veces más elegante, a veces muy forzada) en el primer capítulo de una segunda/tercera/cuarta temporada un personaje “resume” todo lo pasado hasta ahora. Lo acabo de ver en Continuum 02×01, pero recuerdo haberlo visto más veces. Y en cine.

    Es ese momento en que un personaje suele decir algo así como “Para tenerlo claro: ¿me estás diciendo que ha pasado X y X y que por eso ahora necesitamos hacer Y y Z?” con la variante más típica del cine que es un personaje, muy agobiado, que reacciona, igual de estresado a alguna frase de su interlocutor resumiendo todo lo sucedido… de una forma similar a “¿Que me tranquilice?. He descubierto una conspiración del Gobierno, la CIA y el FBI me persigue, y mi mujer y mi hija están amenazadas de muerte, así que no me digas que me tranquilice”.

    Será que a) el público de hoy día es más estúpido que el de, digamos, los años 60 o 70 (argumento que a ratos creo que es más bien cierto) o b) los productores creen que el público es estúpido, a secas, y siempre.

    Bueno, siempre no, que en AMC con Mad Men (que estoy revisando) o en HBO con The Wire ya demostraron que, al parecer, hay una excepción: al público que paga por canales extras se le supone mayor cultura… e inteligencia.

    • Javier Meléndez Martín 24 abril 2013 / 2:35 pm

      Muy bueno Fernando. Has descrito los males de muchas películas y series actuales.

      Creo que el espectador actual es más estúpido por un lado, y por otro, que las producciones actuales contribuyen a ello. Un “Yo, Claudio” lo vimos niños de 7º de EGB. Nadie nos puso una pistola. Y lo comentábamos en clase.

Los comentarios están cerrados.