Comienzos violentos

mcqueen-brynner

LOS SIETE MAGNÍFICOS VS. ASESINOS DE ÉLITE

Si ves la presentación de los pistoleros en Los siete magníficos y Asesinos de élite te das cuenta por qué la primera funciona y por qué la segunda te deja helado a pesar de los coches saltando por los aires.

La violencia es una manera simple de comenzar una historia. Quienes la emplean creen que atraparán al espectador desde el primer minuto, pero no siempre funciona. Es necesario implicar al espectador y eso ocurre cuando se sabe quiénes son los buenos y quiénes los malos o qué hay en juego. Una emoción necesita una historia detrás, aunque esa historia tenga un recorrido breve.

LOS SIETE MAGNÍFICOS: LOS ALDEANOS

Aunque mi intención es destacar la presentación de los personajes de Yul Brynner y Steve Mcqueen, recordemos que la película comienza con los aldeanos mexicanos y los bandidos.

La primera secuencia establece claramente quiénes son los buenos y quiénes son los malos. También se advierte al espectador de que los bandidos regresarán. En la siguiente secuencia, el hombre más viejo de la aldea entrega una bolsita con toda su fortuna a tres aldeanos y les pide que compren armas.

LOS SIETE MAGNÍFICOS: LOS PISTOLEROS

Tres de los aldeanos llegan a un pueblo fronterizo para comprar armas justo cuando el enterrador se niega a dar sepultura a un hombre. (No hay pausas, no hay recreación en los paisajes, pero no falta profundidad).

Hasta este momento, Brynner y Mcqueen son meros observadores de la conversación entre el enterrador y el pasajero que pagó el entierro de Sam. Brynner se ofrece como voluntario para llevar a Sam al cementerio, y McQueen le sigue el juego. Aquí vemos que ambos personajes son grandes: pueden perder la vida ante la intolerancia racista. No piden nada. No se desentienden. ¿Puede moverles el afán de aventura? Puede que sí, puede que no; pero demuestran, además de valentía, una conducta ajena a la masa que se divide entre los racistas y los cobardes. Lo cómodo es permanecer al margen o lamentarse en silencio.

El largo de una calle es el espacio entre la funeraria y la loma donde está el cementerio. Durante el recorrido reciben un disparo. El temor del enterrador era cierto: hay gente que no quiere indios buenos enterrados con blancos malos. Brynner y Mcqueen no abandonan: están decididos a llevar a Sam a su destino final.

En esta escena nos hemos implicado con los pistoleros. No sabemos quiénes son, pero han puesto en peligro su vida contra un grupo racista para dar un sepultura digna un hombre indio.

ASESINOS DE REEMPLAZO: COMIDA Y BOMBAS

“Bienaventurados nuestros imitadores porque de ellos serán nuestros defectos”, dijo Jacinto Benavente. Muy acertadamente, porque los imitadores de Tarantino creen que hablar de comida al comienzo de las películas sirve para algo. ¿Realmente?

… Un diálogo tan excitante como las Páginas Amarillas. Quienes hayan visto Asesinos de élite recordará el diálogo más largo que sólo nos dice que estos tipos han estado en muchos países y que todas las comidas son inmundas para Robert de Niro. A continuación, un tipo con gafas oscuras y bigote postizo avisa que “el objetivo” está a la vista.

Y comienza la pirotecnia…

¿Quiénes son de Niro y  Statham? No porque sean los protagonistas necesariamente han de ser los “buenos”. Falta información sobre cuál es el objetivo de la misión de estos pistoleros, qué pretenden, qué hay en juego. No sabemos quiénes son las víctimas: ¿merecen una muerte tan brutal? ¿Y los policías motorizados que son mandados?

De Niro y Statham pasan de la comida que les parece inmunda a los tiros. Que Statham dude en disparar al niño es un pobre y tardío recurso para demostrar al espectador que estos asesinos tienen corazón. Y si ellos no tienen corazón, no pueden seducirnos a los espectadores.

Del gesto desinteresado y valiente de Brynner y Mcqueen hemos pasado a la carnicería de unos mercenarios con pocos escrúpulos.

Cuando hay una historia detrás, el tiroteo más simple nos pone los pelos de punta.

16 thoughts on “Comienzos violentos

  1. Hércules Cibopático 11 julio 2012 / 10:49 pm

    Les comparto el Link de un cortometraje que escribí, dirigí y edite http://www.tal.tv/cajadecortos/video/ficcao/el-tiempo este participa en el festival brasileño “Caja de cortos”. El reto era crear un historia sin diálogos, es un ejercicio de enteramente visual, un tour de force que me auto impuse para mejorar mi escritura de guión cinematográfico. Espero también les agrade y lo voten

      • Hércules Cibopático 17 julio 2012 / 7:25 pm

        Gracias Javier! es un honor que encuentres esa referencia. Soy un gran admirador del western, de Leone y también de tu blog, aprovecho para felicitarte por tú estupendo trabajo.

        Saludos!

  2. Cristina 4 julio 2012 / 10:37 pm

    Yo también agradezco el debate, hoy que tengo tiempo…

    Me gustó esa frase de “eres lo que haces” y creo que es absolutamente cierta. Pero ocurre que en algunas películas de acción se olvidan de los personajes (cuando, en mi opinión, cada personaje es una historia que necesita ser contada) para volcarse en exponer una trama violenta amparada por chistes fáciles y una sobreexplotada actitud de indolencia (soy un tío muy duro y todo me importa un pito; hasta morirme ahora mismo)… Además está esa tendencia a abusar de las escenas de tiros y sangre (¿videojuegos?) debido (no me cabe duda) a una escasez de recursos expresivos a todos los niveles.

    Un asesino mira a una familia. Saca un arma. Apunta. ¿Necesitamos ver cómo los mata? ¿No es más eficaz ver cómo se santigua mientras suenan los disparos, cómo agita la cabeza, cómo canturrea o sonríe? Podemos saber que un personaje está loco sólo con ponerle a rascarse la cabeza. Podemos saber que un personaje está enamorado sólo con hacerle sonrojar o mirar fijamente la puerta que ha cerrado su amante. Podemos saber cualquier cosa de un personaje con un gesto, con una actitud, con una frase…
    Yo disfruto mucho cuando un protagonista se pregunta cosas a sí mismo, tiene dudas, se frustra o se enfada y saben mostrarlo en pantalla. Cuando tiene preocupaciones como todos los mortales, aunque no las exprese con palabras y sólo sea un tío incapaz de dormir…

  3. Kohonera 4 julio 2012 / 9:36 pm

    Hablando de inicios violentos, acabo de ver “La prueba del crimen” (“Running scared”, en inglés), de Walter Kramer. Aquí es la segunda secuencia la que es una ensalada de tiros en la que no se sabe quiénes son los buenos y quiénes los malos. De hecho, solamente se conoce a un personaje de esa habitación: el que aparece en la primera secuencia llevando en brazos a un crío con una mancha de sangre en la tripa. No sabemos más del protagonista, un protagonista que va a participar en un intercambio de droga y que va a matar sin problemas inmediatamente después.

    • Javier Meléndez Martín 6 julio 2012 / 11:16 am

      Gracias por la mención de ‘La prueba del crimen’. No conozco la película, pero por lo que dices otra vez se usa a un niño como recurso fácil. Un tipo que no mata a un niño no puede ser tan malo…

  4. Fernando Hugo 4 julio 2012 / 7:01 pm

    También puede ser que el problema es que los “héroes” de hoy en día, o, más concretamente, los “héroes de acción”, suelen estar en organizaciones (CIA, FBI, NSA, y quién sabe cuál más) que los pintan como “buenos relativos”. La escena de Asesinos de élite cuenta más bien qué hacen (a qué se dedican) y menos quiénes son. Con distancia, algo similar al principio de Drive. Muy americano esto de “eres lo que haces”. Si a eso le sumas el niño, ya tienes el (típico, es verdad) leit motiv del agente/asesino a sueldo al que le crece la conciencia, y que decide que es hora de dejarlo. Lo curioso es que Asesinos de élite tiene un poco eso del subgénero de espías, donde nadie es bueno o malo, y no se sabe bien quién es tu aliado, pero todo, sumado a todo lo típico del cine de acción.

    En todo caso, es complicado identificarse con ese actor. Y en esta peli, además, la misión en la que se va embarcando es todo menos respetable.

    Así que no sé. No tengo claro cómo ganarse al público, cómo usar las emociones, como dices, cuando los protagonistas son tan a) de una pieza b) tan ambiguos moralmente. Supongo que por eso, luego, le ponen una novia, esa chica que le sacará del mundo de asesinatos, etc, al que él pertenece. No sé si funciona del todo. Lo curioso es que el esquema de mostrarnos matices mediante una mujer también estaba en Drive, y la gente estaba encantada. Aunque no sé yo si Drive es un paradigma de “implicación emocional del espectador”. ¿O será que la frialdad y la distancia es un nuevo paradigma que se gana a ciertos públicos?

    Ay, Javier, si es que esto del guión es todo muy complejo… Jajajaja… Pero ¿ves? Sólo con que se abra el debate, ya es interesante. O sea que gracias.

    • Javier Meléndez Martín 6 julio 2012 / 11:07 am

      Estoy de acuerdo con lo que expones en los puntos a) y b). Pero me parece que sólo se aplica al cine contemporáneo. El héroe moralmente ambiguo siempre ha estado en el western clásico. Pero los espectadores saben desde el comienzo, por dos o tres detalles, que el pistolero tiene un “código”. En ‘Los siete magníficos’ se ve claro que Brynner y Mcqueen son pistoleros con un código moral.

      Parece que la chica-salvadora es una constante en el género de pistoleros (clásicos y contemporáneos).

      Es interesante lo que apuntas, Fernando: “¿O será que la frialdad y la distancia es un nuevo paradigma que se gana a ciertos públicos?”

      Si habláramos de cine no-comercial como Drive, pensaría que sí. Pero en el cine comercial, me parece un error de guión no implicar a los espectadores. Quizá por eso, no lo sé, se está recuperando a los héroes de los 80. No es que los guiones fueran mejores, pero había menos pirotecnia y efectos especiales.

      ¡Y gracias por tu comentario!

  5. Cristina 4 julio 2012 / 5:50 pm

    “The transporter” es a Jason Statham lo mismo que “Pitch black” es a Vin Diesel…

    Después de verles ahí, les perdonas todo lo demás.
    Como cuando Riddick (Diesel) le corta un mechón de pelo a Fry (Mitchell) para olerlo, en vez de asesinarla…
    Esa escena (para mí de lo mejor) del guión no pudo escribirla una máquina.

    • Javier Meléndez Martín 6 julio 2012 / 10:52 am

      Está claro que a las máquinas habría que enseñarlas a adorar la carne –como diría Jeff Godblum en ‘La Mosca’– para que pudieran recrearse en un mechón de pelo.

  6. Cristina 4 julio 2012 / 1:31 am

    Todo lo que haga Statham está bien hecho… (suspiro)

    Vale, vale. Tienes toda la razón, un guión puede apestar desde el principio. Yo empiezo a sospechar que ciertas películas no las escriben personas, sino máquinas… Son artificiales, carecen de originalidad, no te dejan pensar más allá de la imagen, no te regalan nada…
    Hollywood ha sido invadido por androides que hacen las mismas películas una y otra vez, más bizarras y menos humanas…

    ¿Y cómo será una máquina que fabrica guiones?

    Porque, si no sabes llorar, no sabes escribir…

    • Javier Meléndez Martín 4 julio 2012 / 7:45 am

      Yo me lo paso pipa con la saga THE TRANSPORTER.

      No me parece descabellada la idea de una máquina que hace guiones, porque incluso aparecen las mismas frases una y otra vez del tipo “nos veremos en el infierno” o “ten cerca a tus amigos…”

      La gente que no ha llorado o tiene miedo de decir que ha llorado, sólo usa clichés.

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