The Killing: el punto de ira

Darren Richmond quiere ser alcalde de Seattle. Y quiere ganar con juego limpio. Por eso,  aunque pierde en las encuestas, duda en usar información sensible contra su rival.

¿Qué supone esto? Que el personaje se pone a sí mismo fuera de juego; es un obstáculo para el progreso de la historia. El guionista tiene que obligar a Richmond  usar esa información contra el rival. ¿Cómo? Con un poco de encaje de bolillos…

Para los guionistas sería fácil que Darren usara la información-bomba en cuanto se la ofrecen. Pero no sería coherente con el personaje. No sería bonito. Los guionistas tienen que cabrear a Darren para que use la información, porque la gente cabreada puede tomar decisiones irresponsables.

¿Cómo se hace esto? Este esquema igual lo explica:

En el punto 3 la conductora pide perdón a los jueces de la condicional y a Darren.

No conocemos el resultado de la decisión judicial.

Una elipsis nos lleva a Darren bajando las escaleras y entrando en un baño de los juzgados. Golpea el cristal con el puño. Y después llama a su asesor:

“Suelta la historia de Adams. ¡Ahora!”

Para que esto funcione los puntos 2, 3 y 4 se dan en el mismo episodio (en este caso, el 1×08) y en un breve lapso de tiempo. (Debe ser para que el espectador no tenga que archivar información menor capítulo tras capítulo). La información de la esposa atropellada se planta capítulos atrás, y se recurre a ella puntualmente, lo que permite que no parezca un recurso sacado de la manga.

Este PUNTO DE IRA lo he visto hace poco en Conocerás al hombre de tus sueños.  Brevemente:

1. Naomi Watts ama en secreto a Antonio Banderas (su jefe en una galería de arte).

2. Una amiga propone a Naomi montar una galería. A Naomi no le interesa el negocio. Lo ve arriesgado.

3. EL PUNTO DE IRA: Banderas revela a Naomi que ama a una pintora.

4. Naomi pilla un rebote y llama a la amiga: “¡Montemos la galería de arte!” Una decisión nada meditada que acabará por deteriorar la relación con su madre.

Sin PUNTO DE IRA, Naomi no monta la galería. Y no tenemos un final de la película.

El PUNTO DE IRA es un recurso elegante.

10 thoughts on “The Killing: el punto de ira

  1. Juanfra López 15 enero 2012 / 12:46 pm

    Hola Javier! Buena observación. Aún así, “The killing” me parece una serie mala. De entrada, no juega en ningún momento con la ironía dramática, es decir, los personajes saben más que el espectador, y ello llevado al extremo termina por cansar. Por otro lado, podrían haber utilizado la baza de crear una historia en la que disfrutásemos con el camino, sin importarnos la meta (¿quién mató a la chica?), pero los distintos personajes son todos sacados de las mejores tv movies de Antena 3. “The killing” no sólo es una copia de una serie europea, es una copia de “Twin Peaks” pasada por el filtro de una telenovela. Y es aquí donde damos con la clave. Con la serie de David Lynch disfrutamos tanto el camino, que cuando llegamos al final no nos importa quién mató a Laura Palmer, nuestras mentes están en el aroma que nos ha dejado ese pueblecito perdido llamado Twin peaks, sus habitantes y el agente especial Dale Cooper (sin olvidarnos de nuestra querida habitación roja). Saludos!

    • Javier Meléndez Martín 15 enero 2012 / 2:48 pm

      En efecto, Juanfra. ‘The Killing’ tiene muchas similitudes con ‘Twin Peaks’ en la forma y en el fondo. Hasta sale un casino indio. Tengo ganas de ver ‘Forbrydelsen’, estoy en ello.

      El mayor problema de The Killing es el whodonit. Por eso me gusta tu entrada sobre ‘Mystic River’.

      ¡Saludos!

  2. Samuel Dalva 12 enero 2012 / 9:08 pm

    En efecto, es una solución elegante porque además de permitir encauzar la historia por el camino que el guionista DESEA (sin que los espectadores caigan en la cuenta), también mejora la caracterización del personaje, el cual tiene sentimientos extremos, como todo hijo de vecino.

    Yo siempre he preferido un poliedro a una esfera: hay más caras a las que mirar.

    Otro recurso para mi cajón de sastre. Gracias por compartir conocimiento.

    • Javier Meléndez Martín 13 enero 2012 / 9:25 am

      “Mejora la caracterización del personaje, el cual tiene sentimientos extremos, como todo hijo de vecino”. ¡Cierto!

      Un guionista me dijo en cierta ocasión: “Una chica que se llama (…) no puede hacer nada malo”. Era una historia esclava de un nombre femenino. Ella no era “como todo hijo de vecino”.

      Gracias a ti, por comentar.

  3. Raúl Gay (@viajeroaitaca) 11 enero 2012 / 10:16 pm

    Me ha gustado mucho tu análisis.

    En un guión que escribí este año (no el que leíste) el protagonista acaba por pasarse al lado oscuro después de una discusión. Por supuesto, lo escribí de forma orgánica; pero es bueno comprobar que, aun sin proponérselo, los trucos de las pelis van calando en la mente

    Un saludo

    • Javier Meléndez Martín 12 enero 2012 / 6:21 am

      Hola, Raúl,

      Si lo escribiste de forma orgánica, ¡estupendo! Los trucos sólo sirven cuando estamos atascados.

      Un gusto verte por aquí,

      ¡Saludos!

  4. Mariano Estela 11 enero 2012 / 4:29 pm

    a veces, cuando estamos enfrascados en la escritura de un guion, levitamos sin matices o sin sorpresas en el desarrollo de una escena o una secuencia de ellas, cuando de pronto, un día cualquiera, algo sucede en nuestro entorno, subiendo al autobus, haciendo fila en el banco, caminando por la calle, en una boda, en fin; algo acontece de tal modo, que nos llena de esa especial forma, que nos llena la copa y nos traslada a ese punto de ira… Y la magia sucede; de forma algo bizarra pero sucede, y al volver a retomar la historia, vemos con malévola y grata sorpresa, que somos capaces de dar ese giro, de tomar ese rumbo, algo que días antes, muuucho antes de ese momento, habríamos dudado en tomar… creo, que a veces, ese punto de ira también llega de modo especial y en su momento justo, en la vida real de muchos escritores jejejeje ;)

    • Javier Meléndez Martín 11 enero 2012 / 6:36 pm

      Me gusta, Mariano. El punto de ira del guionista. A veces pienso que nos estamos desperdiciando como material.

  5. donpinpon 11 enero 2012 / 1:23 pm

    Muy interesante….La ira en este caso nos abre o nos facilita la continuidad de la historia que a lo mejor de otro modo nos llevaría a tener que engañar al espectador….bravo….

Dime lo que piensas...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s