¿Dónde empiezan y acaban las historias?

La enésima reposición de Love actually me lleva a una reflexión: una aventura puede acabar donde otra empieza. En Love actually hay dos triángulos: uno que se apunta y otro que se acaba. Y ambas historias están cerradas.

Recordemos los triángulos:

  • Trama Keira: El personaje interpretado por Andrew Lincoln (el chico de las pancartas) está enamorado de Keira Knightley, la mujer de su amigo. Es un triángulo en ciernes.
  • Trama Rickman: Alan Rickman está casado con Emma Thompson.  Por capricho se embarca en una aventura con su secretaria.

Ahora veamos un diagrama de lo que sería una típica relación a tres bandas:

En el punto 4, “enamoramiento” podemos cambiarlo por calentura, pasión o capricho.

La trama Keira acaba en el punto 4:  Andrew Lincoln declara su amor a Keira. Seguro que recordáis la escena de las pancartas con la canción Noche de Paz.

La trama Rickman acaba en el punto de los PROBLEMAS. Emma Thompson descubre que Alan Rickman –su marido– le es infiel.

La película acaba con un epílogo en el aeropuerto. Por un lado, Keira, su marido y Lincoln toman un avión para pasar las Navidades juntos. Por otro lado, Rickman se reencuentra con Emma Thompson, pero entre ellos la relación es distante; aparentemente cordial por la familia. Es un epílogo quizá prescindible.

Los espectadores saben que las tramas acabaron mucho antes: con la declaración (trama Keira) y con las lágrimas de Emma Thompson tras la ruptura (trama Rickman).

¿Por qué una trama abre un triángulo y otra lo cierra?

Una explicación posible está en el punto de partida de los personajes:

  • Trama Keira: un hombre soltero arriesga poco confesando su amor a una mujer casada. En realidad tiene más que ganar que perder. Por eso, cuando Lincoln confiesa su amor, la trama está perfectamente acabada. No hay más que contar. Si la historia se complicara, Keira podría salir perdiendo. Pero recordemos que el protagonista es Lincoln.
  • Trama Rickman:  un hombre casado que es infiel puede perder su matrimonio y sus hijos.  Por eso Richard Curtis, el guionista, lleva a Rickman a la zona de los PROBLEMAS. Es la misión de todo guionista: fastidiar a los personajes cuando se les pueda fastidiar.

La conclusión es: tenemos que DEJAR CLARO qué puede ganar o perder el protagonista. Y luego dárselo o quitárselo.

6 thoughts on “¿Dónde empiezan y acaban las historias?

  1. Cristina 9 enero 2012 / 7:30 pm

    En un episodio de “Las aventuras de Superman”, uno de los malos, harto de ser el único que se percata de la verdadera identidad de Clark Kent, se burla en la cara de Lois poniéndose y quitándose las gafas rápidamente mientras repite: “Ahora soy Clark, ahora soy Superman”; luego le grita que seguramente las generaciones futuras de humanos se preguntarán:
    -¿Pero Lois Lane era tonta, o qué?

    En muchas historias del cine las mujeres no sólo lo parecen; lo son. El personaje de Keira lo demuestra. No hace falte que un tio se quite y se ponga las gafas para ver lo que hay detrás…

  2. Petra 9 enero 2012 / 12:01 am

    No soy yo muy amiga de las películas románticas, pero esta en concreto me gustó bastante. Y bueno en realidad Lincoln si que tiene mucho que perder, un amigo de toda la vida, que también es una figura importante en el cine.

    • Javier Meléndez Martín 9 enero 2012 / 12:47 pm

      Hola, Petra,

      Es cierto que Lincoln puede perder un amigo, pero en Love Actually no se le ha dado suficiente importancia. Es más, si tanto le importara el amigo, Lincoln no se declararía.

      Gracias por responder ¡y feliz 2012!

  3. el inquilino 7 enero 2012 / 8:05 pm

    El amor es el campo de batalla más cinematográfico. Ups, qué cursi. Feliz Año compadre!

    • Javier Meléndez Martín 8 enero 2012 / 11:03 am

      Fíjate que pienso que todas las historias tienen que ver con el amor.

      ¡Feliz Año, Inquilino!

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