Cataratas en el mar y otras catástrofes

Las emoción del peligro no debería interrumpirse

El cine de catástrofes tiene un esquema simple: el guionista escoge a un grupo de personajes, desarrolla los conflictos entre ellos y espera a que llegue el terremoto, el avión pierda el control o el barco esté a punto de naufragar.

Cuando llega el momento “sálvese quién pueda” los conflictos entre los personajes son sustituidos por acciones encaminadas a salvar la vida. Los personajes tratan de protegerse; no se paran para hablar de amores ni echarse reproches. Los ajustes de cuentas quedan para “después”, si es que hay un “después”.

CATARATA EN EL MAR

Los protagonistas de la serie “El Barco” se topan con una catarata en el mar. Esta idea visualmente atractiva y tan original, y la publicidad de la cadena me llevaron a ver los dos episodios dedicados al tema: episodio de planteamiento y de caída. Quería saber cómo se había resuelto. Aquí hablaré del episodio de “caída”.

CATÁSTROFES Y FLASHBACKS: MAL MATRIMONIO

El punto de “no retorno” o “sálvese quién pueda” de una película de catástrofe casa mal con los flashbacks de los personajes. Sin embargo, el segundo episodio contiene flashbacks de tres personajes (con el planteamiento, desarrollo y desenlace de cada uno). A veces, con las escenas montadas unas detrás de otras.

LOS ASUNTOS DOMÉSTICOS, MEJOR PARA DESPUÉS

La vida de los protagonistas de la serie pende de un ancla que amenaza con romperse. Pero algunos de ellos están más pendientes de hablar de amoríos, de “yo te dije” y “tú me dijiste” antes que de salvarse. La credibilidad del capítulo y los personajes queda amenazada.

LA EMOCIÓN DEL PELIGRO SE DILUYE

La suma de los flashbacks y las discusiones domésticas provocan que la emoción del peligro quede en segundo plano. Uno siente que va montado en un coche que se cala en cada rotonda, cuando tiene ganas de llegar pronto al destino.

LAS CATÁSTROFES DEBEN DESARROLLARSE EN TIEMPO REAL

Cualquier película de catástrofe demanda que las escenas tras el punto de “sálvese quien pueda” se desarrollen en ‘tiempo real’. El espectador quiere seguir cada uno de los pasos de los personajes: qué hace y dónde está en cada momento. Los preparativos de salvamento, las maniobras para eludir el peligro, las carreras, ocultarse… no hay tiempo para más. Desarrollar la acción en tiempo real de un momento de peligro puede ocupar toda una hora y media. Los personajes sólo deben tener tiempo para un “perdóname” o un “te quiero”.

9 comentarios sobre “Cataratas en el mar y otras catástrofes

      1. Imparto clases de guión en la EGACI (escuela de Cine de Galicia). Es gratificante leerte y mis alumnos conocen tb tu blog; el cual he aconsejado encarecidamente.
        Sorprende el detalle y la dedicación en tus textos.
        A partir de ahora… aquí tienes a un fiel seguidor.
        ;)
        Toti Magdalena

  1. …y aprovechando que la confianza se ha iniciado… me gustaría saber si a lo largo de tu carrera y estudios te has tropezado con algún GDD (los famosos Game design document). Una de mis pasiones es el estudio de la estructura narrativa de videojuegos. De forma especial juegos como Fahrenheit o Heavy Rain. (aventuras gráficas y tb shooters).
    Me atrevo a pedirte, si es ese el caso, de que pudieras algún día publicar algo en torno al tema. Y también, si el buen humor te acompaña, el poder compartir algún GDD conmigo y por supuesto con tus lectores.
    Abrazos

    Toti Magdalena

  2. A mí lo que me resulta complicado de esas películas de desastres es el tema de que el protagonista se diluye en el grupo. Y si es amplio, dedicarle mucho a cada uno es tanto problema, como no dedicarle ninguno. Porque si no nos importan, cuando mueran, tampoco nos importará demasiado.

    O sea, que el equilibrio es complejo. Por eso es un género que no me llama. Quizás sea mejor para una serie donde hay tiempo de sobra. Algo de “cine de desastres” había en un primer momento en “Perdidos”, y algo hay, también, en The Walking Dead. Ahí sí hay ocasión de profundizar en el efecto del problema sobre cada personaje. Y cuando mueren, pues sí tiene impacto emocional en el espectador.

    1. Estoy de acuerdo contigo por completo, Fernando.

      Rara vez se recuerdan las historias personales de los personajes de las películas de catástrofes (quizá la excepción sea Titanic).

      Gracias por tu comentario.

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