Qué hacer cuando la realidad quiere imponerse

Quiero contaros un caso práctico. El protagonista tiene que ir a la cárcel y habla con un abogado. Realmente no hay pruebas contra el protagonista, pero su abogado es incapaz de ver algo tan simple. Irritante. Esta situación la he tenido que trabajar en otras dos ocasiones más a lo largo de los años y no dudo que vuelva a repetirse.

LAS ESCALETAS NO SON SAGRADAS

Uno de mis primeros trabajos fue escribir los diálogos de una serie de televisión. El protagonista principal era un empresario corrupto que era detenido por varios delitos monetarios. Me tocó la escaleta donde el personaje era detenido y el abogado comunicaba al protagonista que la cosa pintaba mal. El escaletista tuvo la “feliz idea” de indicar entrecomillado qué tenía que decir el abogado.

Una de las normas de la serie era “respetar los diálogos entrecomillados por los escaletistas”. Pero uno no quiere que tomen al espectador por tonto.

A LA CÁRCEL, SEA COMO SEA

“Lo que dice el abogado no tiene ni pies ni cabeza”, dije al productor. “Incluso una persona normal que lea los periódicos verá que el caso no tiene sentido. El abogado habla demasiado para nada. Es un idiota por no sacarlo en diez minutos”, dije.

“Hay que meter al tío este en la cárcel como sea”, dijo el productor.

CREAR MOTIVOS DOCUMENTADOS

Una solución era crear motivos suficientes para mantener al protagonista en prisión. Al productor no le hacía gracia. “Luego vendrá otro y me dirá otra cosa”, dijo el productor.

ELIPSIS SOBRE LA JERGA TÉCNICA

“Mira, aquí no habla nadie de leyes ni nada”, dijo el productor y prosiguió: “Que el abogado diga que la cosa está mal y no hay mucho que hacer”. Y fue lo que hice.

EL ESPECTADOR QUE DESCONECTA

Hay espectadores que no conocen la jerga legal o médica, pero desconectan cuando aprecian un aire de falsedad. Documentarse debería ser una obligación para el guionista. El conocimiento del tema puede llevarnos a donde queramos mejor que el desconocimiento. Pero si la realidad es terca debemos usar la elipsis con gracia.

EL PARTO DE LOS MONTES

Frente a los guionistas vagos están los que se documentan en exceso para una escena que en pantalla no durará más de tres minutos. Demasiada energía desperdiciada.

ELIMINAR AL ABOGADO / MÉDICO ENGORROSO

Si no escribimos un drama legal o un drama médico, podemos prescindir del abogado y el médico para dar malas noticias. El protagonista cuenta a otra persona qué le ha dicho el médico o el abogado. De esta manera se ofrece información de manera emocional y con palabras “de la calle”.

2 thoughts on “Qué hacer cuando la realidad quiere imponerse

  1. Samuel Dalva 16 octubre 2011 / 12:49 pm

    Magnífico consejo.

    La tendencia natural a la hora de escribir es imaginar cómo transcurre la historia del personaje, qué ha hecho, con quién ha hablado, qué piensa, … y tratar de contarlo TODO, sin perder detalle. Es un error muy común y suele ser un fastidio para los espectadores,

    Personalmente, conseguir brevedad y concisión, sin perder ni un ápice de información es lo que más esfuerzo me supone a la hora de escribir. De hecho, no puedo describir la sensación que supone el resumir dos páginas de guión en unas breves líneas de diálogo e imágenes significativas.

    A mi juicio, la elipsis es una de las técnicas más hermosas que ofrece la escritura, entre otras razones porque obliga al público a entrar en el juego, a participar en la historia.

    Y así, siempre que percibo que estoy siendo demasiado prolijo en explicaciones y que probablemente acabe metiendo la pata (como en el caso que expones de abogados y médicos), resuena en mi cabeza una palabra mágica: “¡CORTEN!”

    • Javier Meléndez Martín 16 octubre 2011 / 1:23 pm

      Me gusta lo que has escrito:

      “La elipsis es una de las técnicas más hermosas que ofrece la escritura, entre otras razones porque obliga al público a entrar en el juego, a participar en la historia”.

Los comentarios están cerrados.