Adaptar una novela: recortar el césped

Patricia Highsmith imaginando los crímenes de Ripley

El talento de Mr. Ripley vs. El talento de Mr. Ripley

Si pretendemos convertir una novela de 300 páginas en un guión de 120 páginas, el sentido común nos dice que debemos recortar, prescindir de algunos pasajes del texto y eliminar personajes accesorios. Meter en el guión personajes y crear situaciones nuevas (no confundamos esto con desarrollar dramáticamente un párrafo descriptivo) es una extravagancia, y una traición si los añadidos tergiversan la ideología de la obra o a los personajes.

Esto último lo podemos ver en la adaptación de la novela El talento de Mr. Ripley realizada en 1999 (conocida por tener a Matt Damon como Tom Ripley). Para justificar el asesinato cometido por Tom Ripley, el guionista y director recurre a trucos simplistas.

Veremos brevemente tres diferencias entre la novela de Patricia Highsmith y la adaptación cinematográfica de 1999. Notaremos que la película complica de manera innecesaria la novela y transforma la personalidad de Tom Ripley y de su víctima para justificar el asesinato. Incluso quien no haya leído la novela podrá ver que los recursos de la película son poco imaginativos.

EL COMIENZO

La novela comienza con Tom Ripley huyendo de un hombre al que ha tomado por policía. Más adelante seremos testigos de una de sus estafas. Cuando un hombre rico le pide que busque a su hijo, Tom ve una oportunidad para alejarse de los acreedores.

En la película de 1999, Ripley es el mozo que atiende a clientes en los aseos de la ópera, y se gana algún dinero tocando el piano en las fiestas para ricos. Nada de esto aparece en la novela. ¡Pobre chico! Cuando recibe la propuesta de buscar al niño de papá, acepta porque le permitirá viajar y ganarse un dinerito.

DICKIE GREENLEAF, EL JOVEN RICO (la víctima)

La novela muestra a Dickie Greenleaf como el arquetipo de joven rico ocioso, egocéntrico, inútil, que mira a los demás con aire de superioridad. Tom Ripley se siente a veces rechazado y humillado por Dickie.

En la película, Dickie sigue siendo igualmente insoportable, pero el guionista quiere hacerlo más odioso. Por eso se saca de la manga que Dickie deja embarazada a la dependienta de una frutería y la abandona. Poco después, la joven se suicida. La dependienta no aparece en la novela.

EL ASESINATO

La novela revela que a Tom le afectan demasiado los desplantes, las burlas de Dickie, y los celos hacia la novia de éste. Tom se deja atrapar por el rencor e imagina distintas maneras de asesinar a Dickie.  Y encuentra la oportunidad… Los dos están solos en una pequeña barca en el mar. Tom golpea a Dickie tres veces con el remo, a traición.

En la película, Tom y Dickie están en la barca. Tom le pide a Dickie que vivan juntos en Roma y le declara su amor. Dickie rechaza a Tom con palabras muy duras. Tom llora y presa de la ira asesta un golpe de remo a Dickie. Tom se arrepiente al ver malherido a su amigo y quiere llevarlo a un hospital.  Dickie se lanza al cuello de Tom. En el fragor de la lucha, Toma mata a Dicky. El asesino no es visto como una persona fría, calculadora, si no como un enamorado rechazado con burlas.

EL DESARROLLO DE LA HISTORIA

La novela muestra que Tom Ripley no deja nada al azar. Su juego con la policía está calculado.

La película muestra a Tom presa de los acontecimientos, que improvisa a medida que se mueve.

CONCLUSIÓN

La película de 1999 se esfuerza por ofrecer una imagen vulnerable de Tom Ripley, y destaca los rasgos negativos de la víctima y la clase social a la que ésta pertenece. Para este ejercicio, el guionista utiliza a personajes inexistentes en la novela (la suicida, la inocente americana que se hace amiga de Tom) y crea escenas que recalcan el talento y la pobreza de Ripley y la mezquindad del rico e inútil Dickie. (¿No se llama a esto demagogia?)

Un título alternativo para esta entrada era: “Ama a tus personajes, pero no demasiado”. No tanto que quieras dulcificar, matizar, esconder o justificar su parte más o menos oscura.

Se haya leído o no la novela, cualquier observador descubrirá los trucos que tiene la película de 1999. El talento de Mr. Ripley de Patricia Highsmith no necesita aderezos.

3 thoughts on “Adaptar una novela: recortar el césped

  1. Roberto Alfaro 11 octubre 2011 / 11:24 am

    En (algunas) ocasiones la labor del guionista que adapta es estrictamente escribir lo que le mandan aunque se trastoque la esencia de la novela. Crear/quitar personajes y situaciones responde (a veces) a estrategias de producción. Lo malo es que el guionista suele ser (siempre) el culpable del resultado final del guión que se ve en pantalla.
    Saludos, colega. Gran blog!

    • Javier Meléndez Martín 11 octubre 2011 / 3:11 pm

      Estoy de acuerdo, Roberto. Pero dudo que Minghella (director y guionista de esta versión) haya tenido la presión de un currito del guión.

      ¡Gracias por tu comentario!

      • Roberto Alfaro 11 octubre 2011 / 4:03 pm

        En este caso, cierto, yo también lo dudo. No he leído la novela, pero sí vi la película en su estreno en cines, y no me llamó demasiado la atención en su momento.

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