Los que no piensan como tú no son feos ni ridículos

La mayoría de los guionistas no tienen reparo en retratar a los delincuentes y a los asesinos como personajes atractivos e inteligentes. Por otro lado, hay guionistas que prefieren partirse los dedos antes que pintar atractivo a un personaje cuyas creencias y/o ideología política no comparte.

Esto es un grave error en la construcción de personajes.

Hay guiones escritos con un mismo color. Esto no es un error per se. El problema puede aparecer cuando el guionista presenta dos ideas: la que defiende y la de “los otros”, si “los otros” son pintados como personajes grotescos, dementes o estúpidos.

He leído guiones con frases como estas:

Pedro es miembro de (un partido político). Es un tipo con un aspecto grotesco, casi simiesco. Por su aspecto se diría que hace tiempo que no se asea.

Diana es una mujer que piensa que (teoría política). Viste de manera descuidada, las cejas mal pintadas, el rojo de labios exagerado. La mayor parte del tiempo está borracha.

Fede es (practicante de una religión). Tiene una mirada siniestra. Parece que quiere meterse dentro de uno y sacarle los secretos.

En un tono de comedia absurda o paródica puede admitirse ridiculizar a “los otros” a “los que no son como yo”, pero en este caso, conviene que sean risibles los que piensan A y los que piensan B. (Los Simpsons dan cada día lecciones a los guionistas sobre esto).

Por otro lado, en un tono realista ridiculizar a “los otros” puede romper el pacto con el espectador y destrozar la credibilidad de la película. Esto es así porque frente a un personaje más o menos realista (el que defiende el guionista) se coloca una parodia.

En la ficción norteamericana los personajes que trabajan en grupo representan distintas posturas ideológicas y/o religiosas.


Pensemos en HOUSE. Los personajes han sido educados en distintas creencias y religiones (ateísmo, agnosticismo, catolicismo, judaísmo…) No son practicantes y han incumplido la mayoría de los preceptos de sus religiones, pero cuando se enfrentan a dilemas morales se apoyan en sus creencias. La mayoría de estos dilemas parecen resolverse a favor del Dr. House, pero los creadores de la serie hacen guiones más o menos balanceados a favor y en contra de los distintos personajes. Ninguno de los miembros del equipo es retratado como un personaje ridículo. De esta manera se ofrece al espectador la posibilidad de pensar. HOUSE es una serie que no ofende a los espectadores inteligentes.

En otro registro menos formal tenemos la serie BONES. Aquí tenemos a una de las parejas más atractivas de la ficción televisiva: la doctora Brennan y el agente Booth del FBI. Ella es atea y él creyente. En la mayoría de los capítulos exponen sus convicciones, y aunque es la doctora quién suele ganar la partida, los guiones están escritos de manera que haya un equilibrio entre las posturas.

Para cerrar, una mención a 24. En esta serie tachada de fascista encontramos musulmanes pro-americanos, rusos pacifistas, políticos decentes y nortemericanos traidores. En la sexta temporada aparece el personaje de Nadia Yassir, una atractiva e inteligente directora del CTU, musulmana de padres pakistaníes (y no es la villana).

7 thoughts on “Los que no piensan como tú no son feos ni ridículos

  1. Manuela 6 agosto 2012 / 9:01 pm

    Muy interesante la entrada, Javier. Yo enseño, a través de la práctica, dinámicas para empatizar con los demás, supongo que eso me ayuda a la hora de crear un personaje y de creer en un personaje. Como los abogados del diablo. De todas formas pienso que a veces,no todas, las descripciones o acciones,que nos encontramos en algunos escritos de un determinado personaje, valga la redundancia,se refieren al personaje en sí como persona física y no a una manera consciente de pintarlo atractivo o grotesco por su idología política o religiosa, es simplemente que al describirlo no se cae en la cuenta o bien, no se ha sabido expresar correctamente, Te lo digo porque sé de gente que le ha pasado.Puede ser también, que se deba al poder del subcosciente que, en ocasiones, nos da respuestas sin haberle preguntado.

  2. Cristina 27 marzo 2012 / 3:29 pm

    Perdón, perdón. Un apunte.
    No creo que sea necesario estar rodeado o conocer gran cantidad de personas físicamente diferentes a nosotros para aprender a defender ideas distintas. Es cierto que la diversidad cultural ayuda, pero no es el único modo de aprender a ser tolerante.

    Un ejemplo. Se me ocurre un ejercicio en cualquier colegio. Los niños del barsa, que defiendan a Mouriño. Los del Madrid, a Guardiola. Y después que alguien lo cuelgue en youtube, por favor.

    • Javier Meléndez Martín 29 marzo 2012 / 12:05 pm

      Hola, Cristina,

      Creo que a la hora de construir un guión no se trata de ser toleranto o no con las ideas que no compartimos o que incluso nos parezcan aberrantes. La cuestión es si somos capaces de crear un personaje con sus miserias y sus grandezas. Podemos estar en contra de X o Y, pero eso no significa que pintemos al portador de la idea como un un tipo sucio, feo y estúpido…

  3. Hidalga Erenas 22 marzo 2012 / 10:21 am

    Lo de debatir con algo que no escoges, yo lo hice en la asignatura de ética de la ESO… y era la pública y como escuela dejaba mucho que desear… así que, más que obligatoria de una escuela, debería ser de lógica interna de tod@ aquél que quiera dedicarse a crear personajes. Esto ya se da en cortos… y no siempre son de humor… y como actor es poco agradecido interpretar un personaje que no quieren ni sus creadores… porque además tienen el error de proyectar ese personaje en el actor que lo interpreta -vamos, como Santiago Segura y Torrente… que aún hay gente que cree que el afamado actor/guionista/director/productor es un facha mongolo-. Pero eso es otro tema.
    Yo quiero puntualizar que, quizás uno de los motivos por los que en USA se da pie a ésto es la diversidad cultural. Lo siento, siempre se habla de los abiertos que somos aquí y esas cosas… pero yo solamente he conocido a una chica judía y no tenía acento porque la habían criado aquí, pero su familia era de Israel. He conocido varios árabes, pero los practicantes no suelen relacionarse y los que no lo practican -aunque tengan cierto poso religioso en sus hábitos-, prefieren no hablar de según qué temas propios… En cambio, en USA es normal que en cualquier trabajo, haya un Judío, un Católico y un Protestante (lo del Protestante, para mí es como los Vampiros: a ambos los conozco por las películas), y lo mismo con las etnias… Aquí, alguien de etnia africana es inmigrante sí o sí (aunque puedas conocer gente nacida aquí. Yo tuve un compañero afroespañol, sin acento ni africano, ni cubano ni ningún cliché… pero no sé hasta que punto el público asimilaría eso…), igual que el “chino/coreano” de Pelotas y Tapas… que en realidad es catalán y tiene que poner acento asiático porque, como asiático que es, no se asimila que realmente sea de aquí. Y en USA, ya pasó la época en la que Bruce Lee luchaba no solamente a hostias, si no a nivel reivindicativo, para conseguir que un protagonista fuera asiático. Ahora, en Anatomía de Grey, la asiática es una más… igual que en otras series. ¿Alguien se imagina una serie española en la que haya un hindú que sea un friki de la física, o de cualquier otra cosa más “elevada” que no sea llevar un colmado, como pasa en Big Bang Theory?
    Pues eso… creo que no es algo que esté solamente al alcance de los guionistas, si no que forma parte de la educación -consciente e inconsciente- de los espectadores… Aunque los creadores audio-visuales harían un buen trabajo rompiendo estas “normas no escritas” que parecen sociales y no lo son. ;)
    PD: El post, genial, como siempre. :D

    • Javier Meléndez Martín 22 marzo 2012 / 1:21 pm

      Hola, Hidalga,

      Pensemos en un remake de ‘Evasión o Victoria’ ambientado en la Guerra Civil Española. Max Von Sydow es falanguista y quiere organizar un partido contra los prisioneros republicanos. Este Max Von Sydow ibérico es un tipo simpático: no acabamos de creer que sea un malvado falanguista. Los prisioneros ganan el partido y el falanguista Max Vox Sydow se levanta y aplaude al equipo rival, y sonríe cuando huyen los prisioneros. Me parece un argumento improbable…

      Me parece que pocos Berlanga (‘La vaquilla’) se atrevieron a retratar la Guerra Civil mostrando que en ambos bandos había personas con sus virtudes, sus defectos y su estupidez. Sobre todo “estupidez”. El esqueleto de la vaquilla reseco por el sol es la mejor metáfora de la España destruida por “las dos Españas”.

      Cuando el cine español muestre más películas donde unos y otros sean iguales de tontos, de listos, de malos y de buenos… significará que el cine español ha madurado y también nuestra sociedad. Ojalá sea pronto, porque esta crisis es otra vaquilla…

  4. Cristina 20 mayo 2011 / 2:05 pm

    Supongo que para escribir sobre personajes distintos has de conocer personas distintas y haber aprendido a respetarlas. El respeto a lo diferente hace que podamos acercarnos y aprender de otros sin la traba del prejuicio. El problema es que esto no se enseña… O sí.
    Existen asignaturas en los institutos de Estados Unidos cuyo objetivo es aprender a debatir con otros defendiendo las ideas que te asignan, no las que eliges. Una excelente manera de ponerse en la piel ajena.
    Un buen ejercicio para guionistas…

    • Javier Meléndez Martín 21 mayo 2011 / 5:42 pm

      Cristina, creo que el ejercicio que comentas debería ser obligatorio en los talleres de guión y en las escuelas de cine.

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