Objetos: mesa de oficina de THE WIRE

Cuando apenas hay comunicación entre los compañeros de trabajo, la tarea más simple puede complicarse.

David Simon muestra en una escena aparentemente sencilla en THE WIRE un mal ambiente de trabajo y da una lección de narrativa (episodio 4, temporada 1).

Antecedentes

Los jefes de la policía de Baltimore crean un grupo antidroga con personal que nadie quiere: gente inepta, gente a punto de jubilarse, gente que piensa con los puños más que con la cabeza.

La escena

 

Herk, un oficial de policía del grupo, quiere pasar una pesada mesa de oficina a través de una puerta. Llega Sydnor, un compañero, y le echa una mano desde el otro lado, pero no consiguen desatascar la mesa. Llegan McNulty y Daniels, y también arriman el hombro…

Dos hombres toman la mesa por un lado y los otros dos por el otro, pero la mesa no se mueve ni un centímetro.

El detective Freemon deja de lado la ebanistería para mirar a sus compañeros. Observa incrédulo la escena. Parece que es el único que realmente ha comprendido cuál es el problema, pero prefiere mantenerse al margen.

El grupo desiste. La mesa ha vencido.

Diálogos finales

Herk, apoyado en la mesa, mira a sus compañeros.

HERK
Pude moverlo un poco cuando estaba solo.
Debe haberse trabado en la puerta.

MCNULTY
Está vacío, ¿no?

HERK
Sí.

DANIELS
¿Lo revisaste?

HERK
Si seguimos así, no lo meteremos nunca.

Todos se quedan estupefactos tras la frase de Herk, excepto Freemon.

HERK
¿Qué?

MCNULTY
¿Meterlo?

HERK
Sí.

SYDNOR
Increíble, totalmente increíble.

La mesa se queda donde está.

La mesa es más que una mesa

David Simon nos muestra una metáfora de la incomunicación y también del fracaso de un grupo de personas. Es una anécdota sobre personas que no quieren estar juntas, que se hablan lo mínimo y que no saben trabajar en equipo.

Simon enseña que no es necesario escribir escenas espectaculares para transmitir una idea. Cuando las cosas van mal en una pareja o entre compañeros de trabajo la acción más simple lo revela.

10 thoughts on “Objetos: mesa de oficina de THE WIRE

  1. Fernando Hugo 31 enero 2011 / 12:22 pm

    Y yo que creo que este tema es fundamental. En talleres de guión y de ficción en general siempre se nos recuerda que se escribe para el público. Pero, a cada norma, hay mil excepciones.

    Creo haber leído que el creador de The Wire había llegado a decir “que le den”, a lo del “público”. A veces, puede ser que el guión pasa por la criba de un productor que, como no entiende lo sutil, prefiere las cosas bien mascadas. En general, creo que se subestima al espectador.

    Sobre todo, porque vivimos en unos tiempos donde éste consume los films o las series con cada vez mayor atención, y, sobre todo, más de una vez. Luego, los matices llegan, al final.

    • Kohonera 31 enero 2011 / 1:18 pm

      Parece ser que lo que dijo David Simon fue “que le den al espectador medio”, que es en quien se debe pensar a la hora de escribir según los cánones. A Simon le daba terror que la gente de la calle a la que retrataba y a la que conocía le dijese que algo sonaba a falso. Y le gustaba pensar que en los espectadores que tenían la suficiente paciencia e inteligencia comom para esperar toda una temporada para entender algo que había sucedido en el primer capítulo. Es decir, le preocupaban más los extremos que el medio.
      Para aquellos interesados en el intramundo de The Wire, recomiendo la lectura de “The Wire. 10 dosis de la mejor serie de la televisión”

      • Javier Meléndez Martín 31 enero 2011 / 5:09 pm

        Gracias por la recomendación, Kohonera.

        Soy de los que piensan que los guionistas debemos escorarnos hacia alguno de los extremos. La medianía suele ser insulsa.

    • Javier Meléndez Martín 31 enero 2011 / 5:06 pm

      Fernando, estoy de acuerdo: hay mil excepciones en los guiones… Siempre he pensado que escribir un guión es como cocinar: hay que saber qué combinar con qué…

  2. phyde 11 enero 2011 / 8:56 pm

    La primera foto de Freemon mirando por encima de las gafas con escepticismo y la madera en la mano lo dice todo del personaje… ¿Se puede ser más obvio?

    • Javier Meléndez Martín 11 enero 2011 / 9:05 pm

      ¡Exacto!

      El espectador adopta en todo momento la posición de Freemon y ve cómo unos empujan la mesa contra otros. No se busca tanto la sorpresa como mostrar que el grupo no funciona.

      • Kohonera 12 enero 2011 / 11:11 am

        Creo que la maestría de estos creadores es que dejan que sea el espectador el que llegue a esa conclusión por si mismo… o no. Es decir, no les importa si hay espectadores que no entiendan lo que está pasando. Escriben para aquellos que sí que lo entienden. O para aquellos que no lo entienden y se esfuerzan por desentrañarlo.
        En la mayoría de las series al uso, Freemon habría dicho algo que explicase el conflicto. Creo que en “Breaking Bad” se están atreviendo a hacer estas mismas cosas, por ejemplo.

        • Javier Meléndez Martín 12 enero 2011 / 4:11 pm

          Buena observación, Kohonera. Siempre me gustó esta frase de Lubitsch: “Deja que el público sume dos y dos. Te querrán siempre”.

  3. Paco Cardona 9 enero 2011 / 9:42 pm

    Una vez más leo con atención y entusiasmo tu nuevo artículo. Y como siempre no me ha decepcionado. Debo decir que es muy gratificante aprender un poquito más gracias a pequeños ejemplos como los que nos aportas.
    No suelo comentar pero soy un asíduo lector.
    Muchas gracias.

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