El asesinato de un perro

Dos maneras de contarlo

El tratamiento

Holly (15) se besa con Kit (25) bajo las gradas de un estadio de béisbol. Una adolescente los ve y se lo cuenta a su madre. Esta señora habla con el padre de Holly.

El padre de Holly sale a la parte trasera de la casa. Allí está su hija jugando con el perro. El padre de Holly se acerca a la hija y al perro. La cara del hombre es el mismo retrato de la furia desbordada.

Se detiene a diez o quince metros de su hija.

Te dije que no volvieras a ver a ese delincuente…
No lo he visto.
Me lo ha dicho la Sra. Millerson.

Holly quiere abrir la boca para decir algo, pero no le salen las palabras. El padre de la chica tiene a la espalda un viejo revólver cogido por el cinturón; cuando lo muestra, Holly se queda blanca. El padre llama al perro. El animal obedece.

Holly sabe lo que va a pasar.

¡Papá, no lo hagas! Te prometo que no volveré a ver a Kit.
Me mentiste, Holly.
¡Papá, por favor!
¡Esto te enseñará a obedecer!

El padre ordena al perro que se siente y le apunta entre los ojos. Un disparo.

Holly da media vuelta y se aleja corriendo.

————————————-

A LA MANERA tradicional

El guionista desarrollaría todas las escenas del tratamiento, sin elipsis.  Con diálogos más o menos teatrales intentaría dar intensidad dramática al momento en el que el padre de Holly toma la pistola y va a matar al perro.

La secuencia de escenas que acabamos de leer podría ocupar en pantalla al menos cuatro o cinco minutos. Incluso más, depende de cómo se quiera alargar la conversación entre la Sra. Millerson y el hombre (la moral, las buenas costumbres, “tenga cuidado con su hija”), y entre éste y la hija. En una telenovela todo esto podría durar medio capítulo… El padre hablaría más o menos así:

—Hija, me decepcionaste. Te dije que no volvieras a ver a ese delincuente. ¿Por qué me desobedeciste? ¿Ya mi palabra no vale para ti? Si tu madre te viera, sentiría vergüenza…

La hija estaría callada durante unos segundos antes de explotar y tratar de explicarse de manera rebuscada. (En muchas telenovelas, los actores actúan como si tuvieran un interruptor).

A LA MANERA DE TERRENCE MALICK

Quien haya visto Malas tierras, quizá haya recordado a Holly, a su padre, a Kit y al perro. La escena se filmó tal y cómo se escribió en el guión original:

————————————-

EXT. CATTAILS

Holly’s dog bounds through a stand of cattails. Holly speaks angrily to her father, who walks toward the dog with a gun. We do not hear their voices, only music. He shoots the dog and Holly runs off in horror.

HOLLY (v.o.)
Then, sure enough, Dad found out I’d been running around behind his back. He was madder than I’d ever seen him. As punishment for deceiving him, he went and shot my dog.

————————————-

EXT. JUNCOS

El perro de Holly se mueve a través de los juncos. Holly habla con enojo a su padre, que camina con una pistola. Nosotros no oímos sus voces, sólo la música. Él dispara al perro y Holly corre horrorizada.

HOLLY (V.O.)
Entonces, por supuesto, papá se enteró que yo había salido con él [con Kid] a sus espaldas. Nunca había había visto a mi padre tan loco. Como castigo por haberlo engañado, mató a mi perro.

————————————-

Terrence Malick concentra el horror en treinta segundos y unos pocos planos. Esta secuencia tan escueta tiene el ingrediente de una desagradable noticia del tipo: “(tu amigo) se ha matado con la moto”.

Malick sabe que un tipo disparando a un perro es una imagen demasiado poderosa, desagradable y difícil de olvidar. Y sin preámbulos, nos sitúa en el momento del horror. Los diálogos se hacen innecesarios. Holly sólo nos dice por qué su padre mató al perro.

La escena de la muerte del perro en Malas tierras es una lección de economía narrativa (de verdadera elegancia) y de cómo utilizar la voz en off de manera dramática.

2 thoughts on “El asesinato de un perro

  1. Fernando Hugo Rodrigo Blanco 30 septiembre 2010 / 12:42 pm

    Ay, la economía narrativa, qué difícil es tenerla siempre en cuenta y recordarla.

    Y en el cine español, ya ni te cuento.

    Todo se habla: todo es teatro.

    Bueno, estoy siendo muy duro, y es una generalización, ojo. Pero muchos films que veo de aquí son así: una obra de teatro con más localizaciones que en una sala.

    ¿Será que los guionistas no ven cine? Es decir, ¿que no lo VEN: que no ven la fuerza que tienen las imágenes, tal cual?

  2. phyde queso de cabra 22 septiembre 2010 / 1:55 am

    Es curioso como la forma de contar un hecho lo significa todo, vuelve genial o mediocre cualquier suceso. También resulta efectivo que la escena que comentas ocurra al aire libre; creo que la imagen idílica y virginal de la chica en el campo contrasta a la perfección con la brutalidad del acto cometido por el padre.
    Hay que ingeniárselas. Es como explicar el transcurso de los años en una cárcel cambiando el poster en la celda del protagonista… Y la voz en off de Cadena perpetua es casi poesía.

    Saludos

Los comentarios están cerrados.