Cuidado con el confidente

Cómo utilizar el personaje-confidente

En una película, cuyo título no recuerdo, los productores de una serie de televisión esperan ansiosos el fax de un analista de guiones. Cuando llega el fax, sólo tiene una frase:

“La protagonista no tiene con quién hablar”.

En la mayoría de los manuales básicos de guión se recomienda utilizar un personaje-confidente para que protagonista verbalice sus emociones. El confidente puede ser un amigo, un compañero de trabajo, un amante, un mentor, un miembro de la familia, un profesor o un psiquiatra.

Usos erróneos del personaje-confidente

Ten cuidado si el personaje-confidente…

  • Obliga al protagonista a relatar aquello que el espectador conoce.
  • Sirve para que protagonista exponga “verdades de la vida” que son obvias para la mayoría de los espectadores.
  • Sirve para que el protagonista explique por qué hace las cosas. (Si un personaje explica sus motivos a otro o emplea la voz en off, la narración en imágenes es fallida).

Pienso en la mayoría las comedias románticas: las protagonistas ‘confiesan’ sus penas de amor a una compañera de trabajo o a su compañero de piso gay. Estos confidentes son estereotipos que añaden poco o nada a la historia.

El personaje-confidente funciona

Si utilizas un confidente debe servir para que el protagonista revele aquello que no se atreve a decir a nadie. El protagonista debe mostrarse vulnerable ante su confidente, enseñar su cara oculta. Por ejemplo, es difícil imaginar Los Sopranos sin la psiquiatra Jennifer Melfi (Lorraine Bracco). Tony Soprano sólo revela sus debilidades a Melfi.

El personaje-confidente también puede ofrecer soluciones. Recuerdo al ‘hombre de la valla’ de Un chapuzas en casa.

El personaje-confidente también puede convertirse en receptor de información. De esta manera, el espectador también recibe la información.

Las preguntas que debemos hacernos

Para saber si estamos usando al confidente de manera correcta, podríamos hacernos ciertas preguntas:

  • ¿Necesito que mi personaje verbalice lo que pasa por su cabeza?
  • ¿El personaje-confidente es un estereotipo?
  • ¿Qué gano/pierdo si lo elimino?
  • ¿Puede seguir adelante la historia sin el personaje-confidente?

Prueba lo siguiente: elimina al confidente, al amigo, al amante… Puede que los rasgos más inquietantes del protagonista queden remarcados. Pienso en Batman sin Robin, en Garfield sin Garfield, en Locke sin Boone…

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