Transcribir una película

Aprender a escribir guiones transcribiendo los diálogos y las acciones de las películas

De niño leía los cuentos de Chejov que traía el suplemento dominical de un periódico. Y quise ser Chejov. Años más tarde leí en ese mismo periódico que un tal Steven Bochco era el creador de mi serie favorita de entonces: Canción triste de Hill Street. Y quise ser Bochco. (Guardo el recorte de prensa en algún libro). Pero a principios de los 90, Sevilla no tenía Facultad de Comunicación ni había cursos ni talleres de guión. ¡Qué rabia! ¡Tenía tantas ganas de aprender a hacer películas y series de televisión!

En aquellos años sólo encontré tres libros: Cómo se escribe un guión de Michel Chion, Cómo dirigir cine de Terence St. John Marner y el archiconocido Cómo convertir un buen guión en un guión excelente de Linda Seger. Gracias a ellos aprendí las nociones básicas del oficio de la escritura. Por ejemplo, que una página de guión equivale aproximadamente a un minuto en pantalla. Recordé entonces que para aprender a pintar, hay que copiar a los maestros.

De modo que sabiendo más o menos cómo era el formato de guión, empecé a transcribir escenas de las películas que veía en televisión. Con una grabadora tomaba los sonidos, con un bolígrafo transcribía a papel los diálogos y más tarde, los pasaba a limpio con mi máquina de escribir, añadiendo las descripciones y las acciones. Transcribí escenas de acción, de lucha, de duelos verbales, intentando ajustar el papel al tiempo en pantalla.

Transcribí un episodio de Expediente X (X-Files) de 42 minutos. En 42 páginas estaban todas las descripciones, las acciones y los diálogos. Si una escena duraba…
… medio minuto, escribía media página;
… un minuto y medio, una página y media;
… dos minutos y quince segundos, dos páginas y cuatro o cinco líneas más…

No siempre coincidía la relación página/minuto. En ocasiones una página equivale a treinta segundos y otras veces a un minuto y poco más. De todos modos me proponía que el resultado final fueran tantas páginas como minuto tuviera la emisión.

Aprendí muchísimo con ese ejercicio. Cuando ajustas el texto al tiempo marcado escribes descripciones simples, acciones simples, evitas hablar de la psicología de los personajes y omites acotaciones de diálogo. Gracias a este ejercicio no me sorprendí cuando me enfrenté a mi primer trabajo profesional: los guiones de una serie dramática para la ETB (Televisión Autónoma Vasca). Cada semana me enfrentaba la escaleta de un episodio sin haber asistido a ningún cursillo de guión.

Así que compra libros de guión, transcribe escenas de películas que te gusten (con el formato estándar de guión) y piénsalo dos veces antes de gastar el dinero en un taller de guión. (Elije aquellos que traten cuestiones prácticas que no encuentres en los libros ni en Internet).

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2 thoughts on “Transcribir una película

  1. Deivid. 15 septiembre 2010 / 3:59 pm

    Desde luego, hay libros que ayudan más y otros menos. No he estado nunca en una taller de guión. Sí he adquirido algún libro sobre el tema o lo he cogido de alguna biblioteca.

    Uno de los que me han ayudado es Syd Field, tanto en su “manual del guionista” como en su “cómo mejorar un guión”, creo que tiene una manera muy directa de hacer llegar sus explicaciones al lector. Así no tanto Robert Mckee, que está empezandome a rayar, y digo empezándome porque voy por la mitad de su libro “el guión” y he encontrado muy poquitas cosas que realmente me estén ayudando, ya que lo cuenta todo muy general y, digamos que no te coge de la mano y te enseña qué es lo que necesitas (otra cosa es cómo lo utilices tú). Es menos directo, más nebuloso.

    Linda Seger, para mí es del mismo estilo. Una vez cogí su “cómo convertir un buen guión en un guión excelente” de la biblioteca y lo solté al día siguiente. Quizás es que no tenía ningún buen guión en qué convertir a excelente.

    Entre esta remezcla de autores, cada uno con su librillo, me he ido haciendo a un estilo que, no sé si será el más adecuado, pero con el que me siento agusto, y creo que no ve va mal. Y es que yo escribo, primero, de manera bastante general lo que quiero que pase, y luego voy ahondando en cada escena, en cada situación, y así, poco a poco más cerca del detalle, voy pensando en cómo voy a llegar a lo que quiero que pase.

    Saludos.

    • Javier Meléndez Martín 17 septiembre 2010 / 6:28 am

      Si te funciona tu modo de trabajar, ¡adelante!

      Lo importante es que “la máquina no deje de funcionar”. Esto me recuerda que Graham Greene escribió la novela ‘El tercer hombre’ porque no podía escribir el guión directamente. Greene dijo a Carol Reed: “Para mí es imposible escribir el guión de una película sin antes escribir un relato”.

      Respecto a los libros sobre guión, algunos es mejor leerlos cuando se está bloqueado o no estamos contentos con el resultado.

      Gracias por tu comentario.

      Saludos

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